Rafael Correa y Alexis Mera presentaron a exfuncionarios como testigos

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Quito –

Completamente llena estuvo ayer la sala del octavo piso de la Corte Nacional de Justicia para escuchar los casi 30 minutos que le tomó a la defensa del expresidente Rafael Correa presentar la prueba con la que busca deslindarse de la acusación de autor del delito de cohecho que le hace Fiscalía en el caso Sobornos 2012-2016.

Un testimonio de la exsuperintendenta de Compañías del correísmo, Soad Manzur, (que duró, si se incluye el interrogatorio y contrainterrogatorio, menos de cuatro minutos), cuatro hojas de testimonio juramentado del procurador Íñigo Salvador y tres pruebas documentales de diez anunciadas fue lo que llevó Carlos Alvear, abogado de Correa.

Un día antes, el Tribunal negó el ingreso de dos pruebas nuevas pedidas por Fausto Jarrín, otro abogado del exmandatario. Estas eran un informe del Consejo Nacional Electoral (CNE) sobre el caso Arroz Verde y una pericia a un disco duro con el “archivo original” de los archivos verdes.

Manzur y su testimonio buscaron legitimar el Fondo de Solidaridad que existió en la Presidencia y del que salieron los $6000 depositados a Correa en calidad de préstamo. Ella reconoció que trató para el aporte con Pamela Martínez y por tres meses hizo depósitos de $100 en el supuesto fondo.

A su turno, la abogada de Alexis Mera, María del Mar Gallegos, también llamó como testigos a cuatro exfuncionarios públicos que laboraron al mando de su cliente en la Secretaría Jurídica de la Presidencia. Además intentó introducir como prueba nueva el testimonio que rindió el exdirector de Odebrecht José Santos, en el caso por asociación ilícita, pero la pretensión fue negada.

Los abogados Diego Guarderas, Martín Vergara, Luis Hidrovo y Walter Romero explicaron la forma en que se manejaba la correspondencia en la oficina de Mera, aseguraron que nunca se les ordenó reunirse con contratistas o personas privadas y negaron haber tratado temas de campaña como parte de sus labores.

Mera también decidió contar personalmente su verdad, aunque luego se acogió al derecho al silencio solo para las partes procesales, mas no para los integrantes del Tribunal.

A lo largo de 37 minutos de testimonio él señaló que es un perseguido político, pues es el único en este caso que se mantiene con arresto domiciliario, y que se lo ha enjuiciado por el solo hecho de que es el abogado de Correa. Criticó a Fiscalía por querer condenarlo con “presunciones” y decir que dentro de los sobres que Martínez entregó a su exasistente Pedro Espinosa había dinero, cuando no hay confirmación de ello.

Para el exsecretario, el cuaderno de Martínez y los archivos de Laura Terán, armados con lo dicho por la primera, en los que se lo señala, tienen incoherencias y falsedades.

Sobre el tema de campañas electorales, Mera aseguró que a lo largo de su vida política, que incluye su trabajo con León Febres-Cordero (fue su secretario personal), se ha negado conocer sobre el financiamiento para no afectar su criterio en varias decisiones.

Defensa de Solís dice que no se probó nada en su contra

Sin prueba testimonial y solo con la presentación de 20 documentales, la defensa del exministro de Transporte Walter Solís buscó ayer hacer frente a la acusación por el delito de cohecho que le hace Fiscalía.

José Luis Ortega, abogado de Solís, explicó que con la prueba que han practicado en el undécimo día de la audiencia se ha evidenciado que todos los contratos suscritos por su cliente no corresponden a ninguna de las empresas que se encuentran vinculadas en la causa y que en un solo contrato firmado con una de estas corresponde a uno complementario, es decir, él no suscribió el principal.

Sobre las acusaciones contra Pamela Martínez que hicieron otros de los procesados, la defensa de la exasesora, Adolfo Cadena, indicó que durante la audiencia lo dicho por su cliente se ha ido corroborando. Martínez solo obedecía órdenes y tenía un rol secundario, dijo.

Cadena resaltó que existe un acuerdo de cooperación que es reservado y se lo validará, verificando que la información dada es real, en una audiencia reservada, la cual se dará luego de este juicio. (I)