El nuevo gobierno de Malta dice que aún quiere dirigir una “Isla Blockchain”

0
81



La semana pasada, el organismo de control financiero de Malta se presentó con una declaración inesperada. Al parecer, Binance, un importante exchange de criptomoneda que había estado disfrutando de una estrecha relación con las autoridades locales, no está autorizado “a llevar a cabo su trabajo en la esfera de la criptomoneda”, como se subrayó en el comunicado de prensa del regulador. 

Si bien la Autoridad de Servicios Financieros de Malta todavía no ha concedido licencia a ningún negocio de criptomoneda —y no solo a Binance— bajo el marco de la criptomoneda, la cual es ampliamente comercializada del país, la declaración significa un deterioro de las relaciones entre el sector de la criptodivisa y los funcionarios malteses, que han afirmado dirigir una “isla blockchain”. 

Si bien el cambio de tono podría atribuirse a la reciente dimisión del Primer Ministro de Malta, Joseph Muscat, y a la posterior llegada de su sucesor, parece que la industria local de la criptomoneda había empezado a experimentar dificultades incluso antes de eso. No obstante, en un comentario a Cointelegraph, el nuevo gobierno ha reiterado sus planes de funcionar como una isla blockchain.

Dentro del gran plan de Malta

En septiembre de 2018, el entonces Primer Ministro Muscat ambiciosamente presentó a su país como una isla blockchain durante su discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas. De hecho, unos dos meses antes del anuncio, el gobierno maltés había aprobado tres proyectos de ley relacionados con la criptomoneda, con el objetivo de establecer un clima regulador firme y transparente: la Ley de la Autoridad de Innovación Digital, la Ley de Arreglos y Servicios Tecnológicos Innovadores y la Ley de Activos Financieros Virtuales.

Aunque naciones como Canadá, Japón y Bielorrusia ya habían promulgado para entonces leyes relacionadas con la criptomoneda, la transición de Malta hacia su conversión en una isla blockchain tenía una rapidez sin precedentes. El término fue adoptado en abril de 2018, cuando Silvio Schembri, el actual ministro de economía, inversiones y pequeñas empresas, comentó a Cointelegraph la noticias de que Binance, el principal exchange del mundo, podría trasladarse a Malta después de enfrentarse a dificultades de reglamentación en Japón, donde anteriormente tenía su sede.

La relación de Binance con el gobierno maltés era realmente estrecha en ese momento. Por ejemplo, poco después de que el artículo en el que se anunciaba el interés de Binance en Malta se publicara en Bloomberg, el Primer Ministro Muscat le dio la bienvenida personalmente al exchange a través de Twitter, escribiendo: “Bienvenido a Malta, Binance”. El CEO de Binance, Changpeng Zhao, también conocido como CZ, respondió enseguida al tuit del primer ministro, añadiendo que era optimista sobre las posibilidades generales de la criptomoneda en el país.

Además, en algún momento de mediados de 2018, la empresa incluso tuvo un evento privado en Malta, que se celebró en la residencia oficial del Presidente de Malta. “¿Cuántos de ustedes han asistido a un evento blockchain en el palacio presidencial?” preguntó CZ mientras daba un discurso bajo las antiguas murallas, añadiendo, “Tuvimos mucha, mucha suerte con Malta. Malta llegó en un momento en el que la claridad normativa era muy necesaria”.

Otras empresas extranjeras de criptomoneda que buscaban una jurisdicción más amistosa pronto siguieron el ejemplo, como son los exchanges OKEx y BitBay, que tenían su sede en Japón y Polonia respectivamente. La tasa de impuesto corporativo más baja de Malta para las compañías internacionales en la Unión Europea —fijada en un modesto 5%, comparado con el promedio de la UE de 22%— parecía ser otra razón para la reubicación.

En octubre de 2018, Malta continuó su política “a favor de la blockchain”, al firmar una declaración para promover el uso de blockchain junto con otros siete países de la UE. Luego, el 1° de noviembre, entraron en vigor las tres leyes sobre blockchain mencionadas anteriormente, y fue entonces cuando los actores locales comenzaron a experimentar dificultades por primera vez. 

Las regulaciones lentas no se la llevan bien con un mercado rápido

La parte más importante de las tres leyes maltesas sobre blockchain —la ley VFA— exige esencialmente que las empresas obtengan una licencia de la Autoridad de Servicios Financieros de Malta si realizan ofertas iniciales de monedas, realizan trading de activos digitales o proporcionan monederos electrónicos y actividades de corretaje. 

La ley también introduce los llamados agentes VFA: entidades que auditan y defienden a esas empresas. Según Christopher P. Buttigieg, el director responsable de estrategia, política e innovación de la MFSA, “el papel del Agente VFA en virtud de la Ley VFA es principalmente el de guardián”, o la primera línea de defensa. La agencia registró los primeros agentes VFA en mayo de 2019, seis meses después de la entrada en vigor de la ley. Actualmente, hay 20 agentes VFA autorizados, según el registro financiero de la MFSA.

Sin embargo, todavía no se ha concedido ninguna licencia a ninguna empresa en el contexto de la VFA, a pesar de que ha pasado más de un año desde su promulgación. “Esto es definitivamente decepcionante para los cientos de empresas que fueron atraídas al país con promesas de un entorno reglamentario amistoso y comprensivo”, dijo a Cointelegraph Jan Sammut, fundador de ICO Launch Malta. Añadió:

“Mi impresión es que el gobierno en ese momento priorizó la primacía al mercado antes que la preparación operativa. Posteriormente, lo que en un principio comenzó como un deseo comprensible de ‘hacer bien las cosas’ y no poner en peligro la reputación del país en caso de un escándalo, parece haberse convertido en el doble golpe de un absoluto exceso de un paquete normativo, junto con una total complacencia operativa para la emisión de licencias reales”. 

“Las startups de criptomoneda aún tienen dificultades para obtener servicios financieros debido a la lentitud de la reglamentación”, confirmó un portavoz de OKEx a Cointelegraph, añadiendo que el exchange sigue dedicado a ejercer funciones desde Malta, habiendo solicitado una licencia después de finalizado el período de transición. El representante de OKEx declaró que:

“Queremos reiterar que OKEx seguirá destinando recursos a Malta y adoptando la reglamentación pertinente. En 2018, OKEx ha recibido el permiso para ejercer funciones y prestar sus servicios fuera de Malta en virtud de la disposición transitoria concedida por la MFSA por un período de un año hasta que se obtenga la licencia. Recientemente, OKEx ha presentado una solicitud para obtener una licencia VFA”.

Además de la aparente demora de la MFSA en la obtención de las licencias, hay otras cuestiones, como su posible rentabilidad. Como dijo Leon Siegmund, miembro de la junta directiva de la Asociación Blockchain de Malta y fundador de Bitcoin Club de Malta, a Decrypt, la empresa de noticias sobre criptomonedas acerca de la licencia VFA: “Es demasiado cara; no aporta ningún valor. Aparte de que no se puede trasladar, es un mercado pequeño, por lo que no es realmente útil”. Según se informa, la MFSA exige una tasa de 10,000 euros para tramitar una solicitud VFA preliminar.

Además, el enfoque local de la regulación de la criptomoneda no es muy suave. Como Cointelegraph informó anteriormente, además de las políticas de Antilavado de Dinero y Conoce a tu Cliente impuestas por el marco VFA, también está la directiva AMLD5 de la UE.

En ese momento, Daniele Bernardi, director general de la empresa de asesoría financiera Diaman Group, con sede en Malta, dijo a Cointelegraph que los estrictos requisitos de cumplimiento han ahuyentado a los bancos locales, dificultando que las empresas locales encuentren un socio financiero, “Los bancos en Malta no abren ningún tipo de cuenta para las empresas relacionadas con criptomonedas, debido a su temor a romper la política de lucha contra el blanqueo de capitales”. Wayne Pisani, socio de Grant Thornton, uno de los 20 agentes VFA registrados, confirmó ese sentimiento a Cointelegraph:

“Nunca fue la intención crear un marco regulador de toque suave, ya que esto habría ido en contra de los principios internacionalmente aceptados de certeza regulatoria y transparencia. De hecho, el marco que regula la aplicación financiera de la DLT se inspira en los principios reguladores de la UE y sigue las directrices de la AEVM”.

Pisani añadió además que, simultáneamente a la promulgación de las leyes, se inició un proyecto paralelo “para lanzar directrices a medida que establezcan procedimientos claros para orientar a los interesados en sus obligaciones en materia de lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, que van más allá de las normas establecidas por la Quinta Directiva de la Unión Europea contra el blanqueo de capitales”. Del mismo modo, un representante del Foro de Agentes VFA, una entidad que se pondrá en marcha próximamente y que representa a la mayoría de los agentes VFA del país, argumentó en una carta enviada a Cointelegraph:

“En su marco VFA, Malta ha demostrado su compromiso con un entono reglamentario de alta calidad que no cree futuras incoherencias con otras reglamentaciones internacionales. Esto demuestra que la estrategia a largo plazo de hacer que Malta se establezca como una jurisdicción de alta calidad en este espacio que está más interesada en la sostenibilidad a largo plazo que en las ganancias rápidas a corto plazo”.

Este enfoque cauteloso tiene sentido, dado que el gobierno de Malta ha estado durante mucho tiempo rodeado de acusaciones de corrupción. En 2016, al revisar los Panamá Papers, el periodista local Daphne Caruana Galizia afirmó que varios asociados cercanos a Muscat, incluida su esposa, habían dirigido empresas para lavar dinero y vender pasaportes ilegalmente. Con el tiempo, el blog de Caruana Galizia, en el que presentó esa información, se convirtió en la fuente de noticias más leída de Malta. En octubre de 2017, Caruana Galizia fue asesinada en un atentado con coche bomba. A continuación se produjeron numerosas protestas masivas en las que se pedía la dimisión de Muscat, en parte por su incapacidad para resolver el atentado, que ha atraído la atención de la Unión Europea.

El 1° de diciembre de 2019, Muscat anunció que renunciaba debido a la crisis política. El primer ministro ha sido reemplazado por Robert Abela, un compañero del Partido Laborista que a su vez es hijo del expresidente maltés, George Abela.

La MFSA rompe con Binance, pero el gobierno supuestamente sigue estando a favor de las criptomonedas

El 21 de febrero de 2020, en medio de la incertidumbre que rodea el marco de la VFA, la MFSA emitió una declaración pública, diciendo que Binance “no está autorizado por la MFSA para ejercer funciones en el ámbito de la criptomoneda”. El organismo aclaró que los recientes informes de los medios de comunicación se refirieron incorrectamente a Binance como una “empresa de criptomoneda con sede en Malta”, dado que el exchange “puede no entrar en el ámbito de la supervisión reglamentaria”.

Rápidamente, CZ se fue a Twitter para etiquetar la declaración como “una mezcla de verdad, FUD y error de concepto”. Al referirse a los artículos de prensa en los que se afirma que Binance no está regulado para trabajar en Malta, el director general del exchange declaró que Binance “no tiene sede ni funciona en Malta”.

Según una investigación llevada a cabo por un blogger local anónimo, BugM, Binance ha registrado dos empresas en Malta, ninguna de las cuales ha informado de ninguna actividad desde su establecimiento. Cabe destacar que CZ ha asegurado anteriormente que “cualquier país que pueda atraer a Binance para que abra una sucursal en su localidad recibirá un atractivo ingreso por concepto de impuestos”. Según Decrypt, Binance tiene una oficina física en Malta, pero su sede está en las Islas Caimán y en Seychelles.

Sammut dijo a Cointelegraph que esto se ha venido gestando desde hace tiempo, añadiendo que la MFSA tenía razón al emitir una aclaración sobre la situación reglamentaria del exchange, diciendo que:

“Teniendo en cuenta que la empresa no está, de hecho, bajo su supervisión, la MFSA tiene razón al querer distanciar la reputación de Malta de cualquier posible repercusión de un incidente que no se puede prever debido a que la empresa no está bajo su supervisión. Por otra parte, si la MFSA se pusiera a emitir licencias tal vez no estaríamos en esta situación ahora…”

Cuando se le pidió que aclarara su relación con la MFSA, Binance no respondió. La MFSA también se negó a comentar esta historia. 

Sin embargo, aunque el actual Primer Ministro Abela aún no ha comentado públicamente sobre las criptomonedas y la blockchain, el nuevo gobierno parece estar interesado todavía en continuar como una isla blockchain. Bartolo Clayton —que ha sido recientemente nombrado por Abela como secretario parlamentario responsable de servicios financieros, economía digital e innovación, el cargo que anteriormente ocupaba el ministro Schembri, simpatizante de la criptomoneda— aclaró la posición oficial sobre Binance en una carta a Cointelegraph:

“Binance nunca ha estado en posesión de una licencia oficial de la MFSA. Esa declaración ha sido corroborada por Changpeng Zhao, Director General de Binance, en su cuenta personal de Twitter, donde también declaró que Malta no ha cambiado su posición. Esto, por lo tanto, NO significa que el Gobierno haya introducido de alguna manera u otra una postura más dura o más estricta hacia las criptomonedas, sino que simplemente es una autoridad que declara los hechos”.

Clayton añadió que el gobierno de Malta sigue comprometido a seguir el camino de la blockchain y que pronto se revelará más información:

“El Gobierno de Malta se ha comprometido a consolidar la blockchain junto con otros sectores del entorno. El gobierno de Malta cree que creemos que se deben explorar y fomentar más sinergias entre estos sectores emergentes para cosechar y explotar sus beneficios. Además, el Gobierno de Malta está optando por una estrategia global y holística para los servicios digitales, financieros e innovadores de Malta. En los próximos meses se darán a conocer más detalles sobre la nueva estrategia”.

Por lo tanto, el nuevo gobierno maltés no ha tomado oficialmente un curso diferente en lo que respecta a las criptomonedas. Por ahora, el regulador sigue consultando a los actores de la industria sobre sus iniciativas relacionadas con la criptomoneda. A principios de esta semana, la MFSA publicó comentarios sobre la definición de tokens de valor y los desafíos que enfrentan estos activos en los mercados malteses, y cómo estos “pueden ser abordados de una manera que no ahogue la innovación”.

No dejes de leer: