Los Lobos aúllan fuerte

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Gritos, golpes, carreras, emociones. Así se vivió la final de la Copa Asofap, que coronó a Lobos como campeón regional de fútbol americano y con boleto a disputar el título nacional.

El equipo, uno de los pioneros de esta disciplina deportiva en el país, demostró su fortaleza durante el torneo y se llevó el título de forma invicta.


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En la final le costó abrir el marcador ante Berserkes que presentó una buena defensa durante el primer cuarto en busca de dar la sorpresa.

Pero todo cambió con la primera anotación de Lobos, que les dio confianza y motivación a la ofensiva. Los integrantes de la Manada seguían al pie de la letra las instrucciones de Miguel Ángel Cunalata, a quien consideran como un padre, y quien les incentivó el amor por este deporte.

Jorge Tayupanta era quien ejecutaba las órdenes del coach en la cancha de la Universidad Politécnica Nacional, donde la cancha de fútbol se acopló para el juego. Sobre los arcos se ubicaron otras porterías para formar la Y de las metas.

Tayu, al final ganador del premio al jugador más valioso (MVP), impulsaba a sus compañeros para no desconcentrarse y seguir con fuerza y técnica cada jugada.

A la par, las barras, conformadas por familiares, amigos y amantes de este juego, alentaban y disfrutaban con cada acción en la cancha.

Al descanso, los Lobos tenían una ventaja de 9-0 que fue imposible de remontar para Berserkes a los que les costó sumar yardas. El último cuarto se disputó entre los festejos de la Manada y el pedido de su entrenador de seguir centrados en el partido.

El marcador final de 24-0 reflejó la supremacía de los campeones, que tras saludar con sus contendientes y felicitarse mutuamente, resaltaron a la unión del equipo como su secreto.

“Fue un partido muy interesante. Al inicio no se podía vulnerar la defensa, pero gracias a la presión logramos anotar. Generamos cansancio en el rival y esa fue la clave para la victoria”, afirmó Cunalata, tras recibir el tradicional baño de hidratante por parte de sus jugadores.

Agregó que el fútbol americano “genera hermandad, somos una familia” y que “verlos así de felices a mis jugadores es el mejor pago que uno puede recibir y es el premio a todo el esfuerzo por este deporte”.

El entrenador enfatizó el crecimiento sostenido que ha presentado el fútbol americano en el país que se refleja en la formación de nuevos equipos.

Por su parte, Tayupanta destacó que “llevo cinco años jugando fútbol americano. Este deporte te da disciplina, constancia y unión, formamos un gran grupo”.

Ahora los Lobos apuntan al tetracampeonato nacional. Su rival será Bulldogs de Portoviejo, que se consagró monarca regional sur al derrotar a Caimanes de Guayaquil.

“Es algo emocionante. Es nuestra cuarta final nacional. No conocemos mucho del rival, lo vamos a estudiar para obtener la victoria”, analizó Tayu, quien sueña con repetir su actuación para dar una nueva estrella a los Lobos.