¿Universidad para todos?

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Hace pocos días se produjo un revuelo cuando se esparció el rumor de que habría ocurrido una filtración de preguntas de la prueba Ser Bachiller. El examen es importante, pues de él depende la posibilidad de acceder a un cupo para estudiar en una universidad pública. La comprobación de esta anomalía terminó conduciendo a que el Ineval, entidad pública a cargo del proceso, determine que 14 mil estudiantes deberán volver a tomar el examen. Este es un asunto muy importante como para que los políticos no revoloteen sobre él. Buscando congraciarse con los estudiantes y sus padres, sugieren eliminar la prueba, y con ello facilitar la posibilidad de acceder a la educación universitaria pública

Sin duda las bases del desarrollo del Ecuador están en la educación, pero en este país y en todos los países del mundo -Cuba para comodidad de unos y Estados Unidos para tranquilidad otros- la educación universitaria pública no puede acoger a todos los postulantes, sino a los mejor capacitados académicamente y con mayor aptitud. Y esto es así, porque el Estado tiene recursos limitados y no puede pagar la educación de todos los que deseen ser médicos, sino solo de cierta cantidad, lo mismo que de ingenieros, de músicos o artistas. 

Los contribuyentes, y cuando me refiero a ellos no pienso en el gran contribuyente, sino precisamente en el más pobre, aquel que solo alcanza a contribuir a través del IVA cuando compra un par de botas siete vidas, él o ella están pagando la educación de ese médico, abogado o agrónomo. ¿Pero qué hacer con todos los que no pueden acceder a una universidad pública y no pueden pagar una privada

El país debe esforzarse en ampliar la educación técnica y preparar sin perder tiempo a los jóvenes para los empleos requeridos en la nueva economía, que no necesariamente requieren formación universitaria. 

Sin duda hay que trabajar muy duro para dar a cada estudiante, sin distinción de colegio, las mismas herramientas de buena educación, pero este tema es demasiado serio para tratarlo con cálculos electorales, como ya antes se lo hizo con el bono de desarrollo humano.