El voto en Perú, Bolivia y Chile marca la política latinoamericana en el inicio de 2020

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La evolución de las crisis políticas vividas en 2019 en varios países latinoamericanos llenará la actualidad regional en los próximos meses, con elecciones parlamentarias en Perú, parlamentarias y presidenciales en Bolivia y un plebiscito sobre la Constitución en Chile. Eso en un año para el que inicialmente solo estaban previstas las elecciones a la Asamblea Nacional de Venezuela, en el mes de diciembre.

Perú: legislativas extraordinarias

La primera convocatoria electoral, el 26 de enero, es la de Perú, donde la agria pugna entre el presidente Martín Vizcarra y la mayoría opositora, liderada por Keiko Fujimori, ha derivado en unas elecciones legislativas que no estaban programadas. Esas elecciones extraordinarias tendrán lugar a pesar del cuestionamiento inicial sobre la legalidad de la disolución del Congreso Nacional (institución unicameral) realizada por el presidente. Los nuevos diputados serán elegidos para solo un año, dado que en 2021 tendrán lugar las elecciones ordinarias, pues en Perú el mandato de cinco años del presiente y el del Congreso deben coincidir.

Las encuestas están mostrando un gran volumen de indecisos y de posible abstención, así como un declive del dominio que Fuerza Popular, la formación de Keiko Fujimori, ejercía en el actual Congreso. Los sondeos, poco fiables dada la alta indeterminación aún del electorado, muestran por ahora un relativo empate entre ese partido y Acción Popular, que se encuentra en un momento de auge tras ganar la alcaldía de Lima en 2018. A la convocatoria no se presenta el PPK, el partido creado para las elecciones de 2016 por el entonces aspirante presidencial Pedro Pablo Kuczynski, quien tras su triunfo debió dimitir por corrupción en 2018 y ser reemplazado por su vicepresidente, Vizcarra.

Chile: hacia la convención constituyente

La siguiente cita con las urnas será en Chile, el 26 de abril. Las protestas sociales registradas en el país en los últimos meses condujeron a un amplio pacto para la celebración de un plebiscito sobre la Constitución (la actual data de la dictadura de Pinochet).

Los chilenos deberán responder a dos preguntas: si desean una nueva Constitución y qué tipo de órgano debería redactarla. Si la respuesta a la primera pregunta es afirmativa, se tomará en cuenta qué opción triunfa en la segunda, que presenta dos alternativas: una convención mixta constitucional, en la que la mitad de los integrantes sean los actuales miembros del Congreso y la otra mitad sea elegida expresamente por los ciudadanos, o bien una convención en la que todos sus miembros sean votados para ese fin por los chilenos. La elección directa de constituyentes, tanto si son el 50% como el 100% de la convención que redactaría la nueva Constitución, tendría lugar el 25 de octubre, coincidiendo con las elecciones municipales y de gobernadores regionales. Las encuestas indican una mayoría ciudadana favorable a una nueva Constitución y a que sea redactada por una convención completamente elegida expresamente.

El partido del presidente Sebastián Piñera, Renovación Nacional (RN), ha dado libertad de voto a sus seguidores, si bien la mayoría de sus dirigentes defiende votar negativamente, alegando que si algunos cambios constitucionales son urgentes mejor es proceder a ellos cuanto antes en el actual Congreso, en lugar de que todo se demore en un lento proceso constituyente que además alargue el actual clima de inestabilidad y confrontación. Dentro de la coalición gubernamental Chile Vamos, de la que RN forma parte, el partido Evópoli defiende el voto afirmativo para una nueva Constitución, mientras que la Unión Demócrata Independiente pide el rechazo.

Bolivia: generales sin unidad anti-Morales

Las nuevas elecciones generales de Bolivia, tras el abandono del país de Evo Morales, han sido finalmente convocadas para el 3 de mayo. En ellas no será candidato el expresidente huido, que se encuentra en Argentina. Su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), prevé designar presidenciable la próxima semana; entre los posibles candidatos están el líder cocalero Andrónico Rodríguez y David Choquehuanca, excanciller con Morales y actual secretario general del ALBA.

Dada la división que existe entre los dirigentes opositores al MAS, este se ha visto primado en algunas encuestas. La publicada por el diario «Página Siete» la semana pasada daba un 23% al MAS, con Rodríguez como candidato, frente al 21% de Carlos Mesa, quien rivalizó con Morales en las elecciones de octubre en las que este cometió fraude. Por su parte, Luis Alfredo Camacho y Marco Pumari, que encabezaron revueltas contra el ya expresidente, lograban un 13% y un 10% respectivamente. A estos nombres habría que añadir el de Jeanine Áñez, la presidenta interina, si decide presentarse.

Si bien todos ellos podrían unir fuerzas en una segunda vuelta frente al MAS, al ir por separado en la primera vuelta, que es cuando tienen lugar también las elecciones legislativas, el partido de Morales podría ser el más fuerte de la Asamblea Legislativa boliviana.

Venezuela: ocasión autoritaria para Maduro

Nicolás Maduro fracasó en su intento del 5 de enero de impedir por la fuerza la reelección de Juan Guaidó como presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, pero este, de todos modos, tiene solo un año más en el puesto. En otoño de 2020 correspondería celebrar las elecciones legislativas venezolanas (tradicionalmente han sido en diciembre, pero cabe un ligero adelanto), lo que constituye la ocasión propicia para que, mediante fraude electoral, el chavismo retome el control de la Asamblea Nacional o al menos impida su constitución.

Si en las parlamentarias de 2015 el régimen se vio obligado a aceptar el triunfo de la oposición (el fraude cometido no fue suficiente para dar la vuelta al resultado) fue porque entonces aún necesitaba guardar ciertas apariencias democráticas ante el mundo. Hoy su carácter autoritario es internacionalmente denunciado, por lo que podrá actuar sin tapujos.