Evo Morales afirma que Estados Unidos no quiere que vuelva a Bolivia

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Buenos Aires
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El expresidente boliviano Evo Morales, que este domingo cumple un mes en Argentina, aseguró hoy que Estados Unidos no quiere que regrese a su país y que el «golpe de Estado» en Bolivia es producto de que el mandatario de EE.UU., Donald Trump, quiere convertirlo en un «trofeo».

«Donald Trump está buscando un trofeo. No pudo con Venezuela, ni con intervención ni con golpe. Tal vez Evo sea el trofeo que pretende. De ahí viene el golpe en Bolivia, que es como un contragolpe en el fútbol», dijo Morales en una entrevista publicada este domingo por el periódico argentino «Perfil».

El líder del Movimiento al Socialismo (MAS) llegó el 12 de diciembre a la capital argentina junto a algunos de sus colaboradores. Aterrizó en el país tras pasar un mes asilado en México, donde había huido cuando dejó el Gobierno del país Hispanoamericano.

Morales, que reiteró su gratitud al Gobierno y al pueblo de México, afirmó que la premura de trasladarse a Buenos Aires estuvo motivada por la cercanía de Argentina y Bolivia: «Era difícil recibir visitas. Pero donde estoy viviendo parece una romería, aparecen continuamente compañeros. Llegan a veces por cuestiones humanitarias, pero también por cuestiones políticas. Esto es muy importante».

El expresidente, que tuvo un estrecho vínculo con los gobiernos kirchneristas en Argentina (2003-2015), subrayó, además, que la relación con el actual dirigente argentino, el peronista Alberto Fernández, también «es muy buena».

«Estados Unidos no quiere que vuelva»

Morales relató que el 11 de diciembre, cuando no dejaban entrar en Bolivia el avión militar de México que iba a recogerlo, Estados Unidos le ofreció un avión y le dijo que lo llevaría donde el quisiese. «Lo primero que pensé fue que eso iba a ser directamente igual a Guantánamo. Lo rechazamos, obviamente. Ahora, Estados Unidos no quiere que vuelva a Bolivia. Estados Unidos no quiere que vuelva a Argentina. Lo digo con información oficial de México y de otras autoridades del continente», expresó el expresidente.

Tampoco perdió la ocasión de cargar con dureza contra el actual Gobierno boliviano: «la derecha boliviana, los golpistas, están preocupado porque no pueden matar al MAS, no pueden destruirlo» y recalcó que su partido sigue primero en las encuestas.