Se sugieren reformas para activar la economía dolarizada

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Derogar el Código Orgánico Monetario y Financiero, y adoptar un marco vigente en lo más bajo fue la propuesta de Rodrigo Calderón, académico asociado del Instituto Ecuatoriano de Economía Política (IEEP) para dinamizar la economía dolarizada.

Él fue uno de los ponentes en el evento por los “20 años de la dolarización” realizado ayer por la Cámara de Comercio de Guayaquil (CCG) y el IEEP.

“Luego de 20 años de la dolarización, el Ecuador no ha sabido aprovechar los frutos de este sistema como lo han hecho Panamá y El Salvador. Y ocurre porque no se ha integrado el sistema financiero del Ecuador con el del resto del mundo”, indicó Calderón.

Mencionó que una de las ventajas de dinamizar el dólar es el acceso a bajas tasas de intereses como en Panamá.

Calderón, además, señaló que la cantidad de circulante debería ser determinada por el mercado sin intervención del Banco Central.

Con esto concordó el argentino Nicolás Cachanovsky, profesor de la Universidad Estatal Metropolitana de Denver.

“Es mejor estar dolarizados que depender de un Banco Central”, señaló y agregó que con la situación en Argentina los gobiernos han preferido buscar reformas para solucionar la economía y no un cambio de moneda.

“El mundo perfecto no lo vamos a tener, la política monetaria perfecta no va a existir, pero no olvidemos que los problemas institucionales en esta región son importantes”, dijo.

En tanto, otro de los expositores fue el estadounidense Lawrence Reed, presidente de la Fundación para la Educación Económica (FEE).

Se refirió al valor monetario y al poder político.

“El dinero no es más que el intermediario entre nuestro esfuerzo y los bienes y servicios que realmente deseamos para vivir. El dinero no debe estar en manos de políticos, sino en los mercados”, expresó.

En ese contexto, aconsejó ser muy analíticos cuando se habla de reformas.

“Donde vean que se pide reformas monetarias, significa que piden que se suprima la voluntad de la gente y los mercados. Una verdadera reforma monetaria debe apuntar a quitarle poder a los políticos y darle a las personas”, explicó.

El evento, que duró tres horas, contó con cerca de 60 asistentes.

Carlos Ernesto González: Hay que liberalizar al sector financiero para que haya más bancos

Carlos Ernesto González, vicepresidente de la Fundación Libertad, comenta la situación de Panamá, un país dolarizado desde hace 116 años, aunque él prefiere la visión de que no hay moneda propia.

¿Por qué un país sin política monetaria debería servir de reflexión para otros?

Panamá nunca ha tenido papel moneda porque su economía está relacionada con el mundo, con el comercio. El dólar lo empezamos a usar por nuestra relación con los americanos, pero si mañana la moneda que domina el comercio mundial es otra, se utilizará la otra.

El inicio de la dolarización en Panamá difiere del de este país, ¿cómo está la situación actual?

Si Ecuador hace algunos cambios y le saca mayor provecho al tema de no tener moneda propia, sería el más rico de América Latina.

¿Cómo?

Le explico lo que hicimos en Panamá: el sistema monetario lo controla el mercado, el Gobierno no interviene. La banca es abierta: pueden llegar los bancos de cualquier lado. El sistema fiscal no pone impuestos a las divisas del extranjero.

¿Por qué cree que Ecuador no le ha sacado provecho?

Todavía tiene un banco central que pretende hacer política monetaria. Hay impuestos a los flujos de capital, y nadie va a meter dinero en un lugar de donde luego le costará sacarlo.

¿Cabe o no tener un banco central cuando no se emite moneda propia?

Lo único que hace es encarecer el dinero; es un intermediario que encarece el dinero. Lo que cabe es liberalizar al sector financiero para que haya más oferta de bancos, más competencia. Liberalizar el flujo de capitales para que vengan a Ecuador.

Panamá tiene su canal, una estructura que por sí sola es un imán para el comercio internacional.

El canal representa el 8 % del PIB de la economía. Panamá no tiene nada. Ecuador tiene muchísimo más que nosotros en recursos naturales, y tiene gente de calidad.

Manuel Hinds: Hay intereses detrás de la no apertura a la banca internacional

El consultor económico Manuel Hinds refiere la experiencia de El Salvador con la dolarización. Es considerado el padre de la medida tomada el 2001 al haber trazado la ruta cuando fue ministro de Hacienda.

Su país se encamina a 20 años de dolarización, pero allá no se la acogió debido a una crisis, como acá. ¿La diferencia en la génesis ha incidido 20 años después?

Tuvo una incidencia, pero psicológica. Creo también que nosotros tuvimos más tiempo para planear porque estábamos enfocados en las ventajas de la dolarización.

¿A qué se refiere por una incidencia psicológica?

En ese momento (cuando Ecuador se dolarizó), el entusiasmo político era estabilizar al país. Como se dio en medio de una crisis, aquí no se dio el proceso que se dio en mi país en los primeros dos meses, y que fue la caída de la tasa de interés. Aquí bajó la tasa, pero no tanto. En nuestra economía bajó, porque nuestro objetivo no fue estabilizar la economía. Nosotros abrimos totalmente la competencia internacional del sistema bancario, entonces las tasas bajaron porque los bancos en el extranjero empezaron a competir con los locales. Esa es una ventaja de El Salvador sobre Ecuador.

¿Por qué cree que 20 años después, todavía no hay esa apertura?

Hay intereses y mucha gente no tiene ganas de que haya competencia de los bancos extranjeros.

¿Por qué los políticos no han entendido las reglas de un sistema dolarizado?

Hay resistencia de parte de las empresas y de la clase política, que, además, quiere resultados antes de las elecciones, y estos procesos toman su tiempo.

¿Qué medidas debería tomar Ecuador para seguir sosteniendo la dolarización?

La dolarización se sostiene sola. Cuando un gobierno pone trabas, por ejemplo para sacar dinero al exterior, lo que hace es serrucharle el piso a la dolarización, pero la dolarización se mantiene solita.

Luis Oganes: Una política fiscal combinando menos gasto y más ingresos

Luis Oganes es jefe de Investigación de Monedas, Commodities y Mercados Emergentes de JP Morgan. Fue testigo de la devaluación del sucre y posterior dolarización en el Ecuador. En aquellos años enviaba reportes a los inversionistas extranjeros sobre el estado financiero del país. Tras 20 años de ese proceso, dice que hay una mejora, pero que hacen falta políticas fiscales.

¿En qué se basaban sus reportes económicos?

Yo recuerdo que publicamos un reporte en 1999. Alertábamos (a inversionistas) en temas de inflación, pero lamentablemente para los ecuatorianos esa crisis se dio y terminamos en una situación de default y todo lo que ocurrió después que llevó a la dolarización.

En esa época, ¿cómo vieron los inversionistas al Ecuador y cómo lo consideran ahora?

En general, si comparamos en ese momento en el tiempo con el actual, claramente hay una mejora. El país cayó en default, en cesación de pago, y si no se hubiera dolarizado, la situación estaba enrumbada a una hiperinflación. Llegamos a inflaciones cerca del 100 % en Ecuador, entonces hubiese sido imposible frenar. En ese sentido, existe una inflación mucho más baja, eso ha permitido que el crecimiento de la economía se traduzca en un incremento del PIB per capita (…). Entonces, lo mejor que podemos esperar es mantener bajo control la situación fiscal.

¿Cómo hacerlo?

Básicamente el gasto tiene que ajustarse a los ingresos. Yo diría que el siguiente gobierno va a tener una mezcla de tratar de reducir gastos corrientes sobre todo y va a tener que hacer algo por el lado de ingresos. Ahora nadie quiere escuchar propuestas de mayores impuestos.

¿Y el actual Gobierno?

Hemos visto lo del año pasado, el rechazo social con protestas. Creo que eso de alguna manera ata de pies y manos al Gobierno, de no ser tan agresivo, en avanzar un ajuste fiscal más rápido y está obligado a hacer más gradualista. (I)