Rusia intenta negociar contratos petroleros con el parlamento controlado por Maduro

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Caracas
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Los diputados opositores denunciaron ayer que los rusos estarían detrás del asalto golpista parlamentario del 5 de enero para desplazar a Juan Guaidó de la presidencia de la Asamblea Nacional, colocando una directiva chavista del régimen de Nicolás Maduro para favorecer sus negocios en Venezuela.

El objetivo sería aumentar la participación accionaria de los rusos en los contratos petroleros ya suscritos bilateralmente con Maduro y de otras concesiones mineras que necesitan de la aprobación del parlamento venezolano y que con Juan Guaidó al frente no la obtendrían.

Esto confirma las sospechas de que la «mano roja» de Rusia estaría detrás de los sucesos parlamentarios bochornosos que ocurrieron este 5 de enero cuando el partido socialista chavista gobernante dio un golpe de Estado al designar a Luis Parra al frente de una directiva integrada por opositores infiltrados para suplantar a la de Guaidó, quien al final logró imponerse a la fuerza pese a los atropellos y la violación parlamentaria y constitucional.

El diputado Angel Alvarado afirmó a la prensa local que los acuerdos bilaterales entre Rusia y Venezuela «necesitan de la aprobación de la Asamblea Nacional, y es por eso que el reconocimiento de Parra de Rusia es sospechoso». «El interés de Rusia es ganar porcentajes (de participación) en los campos petroleros».

La industria petrolera nacional, PDVSA, ha mermado su producción de tres millones a menos de 700.000 barriles diarios por falta de inversiones y mantenimiento durante el régimen chavista. Maduro necesita atraer inversiones extranjeras para lo cual debe modificar los contratos.

Modificar los contratos petroleros

Alvarado añadió que Maduro busca modificar los contratos petroleros con el apoyo oficialista de los legisladores chavistas, que es una condición que han puesto los rusos para seguir financiando al régimen y operando las concesiones petroleras y mineras.

Consultado por ABC, el experto petrolero José Toro Hardy, descartó que Maduro pueda lograr su propósito. «No creo que una directiva de la Asamblea Nacional (AN) como la del régimen, siendo írrita, sea capaz de legitimar nada. Lo que logrará será sembrar de ilegitimidad todo lo que toque».

Toro recordó que antes del 5E el Viceministro de Finanzas ruso, Sergey Storchak, «había dicho que su país estaba dispuesto a aumentar su apoyo al régimen venezolano siempre y cuando Guaidó no fuese reelecto».

También coincidió con Alvarado al señalar que Rusia luce interesada en contratos con PDVSA bajo condiciones que requieren autorización de la AN. Quizá de mayor participación accionaria o quizá de créditos a la República que requieren de autorización legislativa. «De allí su apuro en reconocer las barbaridades del 5 de enero».

Toro recomendó: «Los contratos que suscriba Rusia con el Estado venezolano con autorización de la AN del régimen, pondrían ser desconocidos y difícilmente serían defendibles ante ningún tribunal internacional».

El internacionalista Félix Arellano comentó en la radio que «Rusia tiene que estar meditando al interior de sus instituciones que esto no es lo que querían ni lo que necesitaban, necesitan algo que cuente con el respaldo internacional».

Otro legislador de la oposición, según Reuters, señaló que la principal motivación detrás de la propuesta de Maduro de cambio en la estructura accionaria de los contratos era obtener también la aprobación para realizar luego elecciones parlamentarias anticipadas y recuperar el Congreso para los oficialistas.