Trump desiste de bombardear las joyas culturales de Irán porque «la ley lo impide»

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Corresponsal en Washington
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Después de decir que entre sus planes de respuesta a un posible ataque de Irán entra bombardear las joyas históricas y culturales de ese país musulmán, el presidente de Estados Unidos dijo este martes que finalmente cumplirá la ley. Trump criticó que el régimen islámico que gobierna ese país «mate a nuestra gente, haga saltar por los aires todo lo que tenemos, y a pesar de ello se nos obliga a ser muy cuidadosos con su patrimonio cultural».

Aun así, Trump aseguró que cumplirá lo que marque la ley. «Respetaré lo que diga la ley. Pero vale la pena recordar que matan a nuestra gente, se inmolan contra nuestros ciudadanos, pero tenemos que ser muy cuidadosos con sus tesoros culturales», dijo el presidente en la recepción oficial en la Casa Blanca del primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis.

Según admitió previamente el jefe del Pentágono, Mark Esper, varias convenciones que regulan el gobierno de la guerra prohíben la destrucción intencional del patrimonio histórico y cultural. «Siempre cumpliremos las leyes de la guerra», dijo Esper.

El presidente dijo antes que su equipo ha identificado 52 sitios de importancia cultural, incluidas joyas culturales, listas para ser bombardeadas si Irán responde a la muerte del general Qassem Suleimani, muerto en Bagdad por orden de Trump el pasado viernes.

Trump también dijo que una salida de sus tropas de Irak, de la que él está a favor, facilitaría un control por parte de Irán de ese país árabe. «Si nos vamos, eso significa que Irán va a afianzarse en Irak, y creo que la ciudadanía de Irak no quiere que Irán les gobierne el país», dijo el presidente a la prensa.

En sus primeras declaraciones posteriores al día en que anunció la muerte del general Suleimani, Trump describió a este como «un monstruo». «Y ya no es un monstruo, porque está muerto», dijo el presidente a la prensa

Entre las razones para matar al general, al que calificó de terrorista, Trump enumeró su historial: «Yo sé de su pasado, un pasado horrible. Era un terrorista». Según dijo el presidente, salvó muchas vidas con la orden de matar a Suleimani: «Nos hemos hecho a nosotros, y a muchos otros países, un gran favor».

El presidente también reiteró que su plan es retirar a los 5.000 soldados estadounidenses que quedan en Irak, como prometió en campaña electoral. «Pero este no es el momento adecuado. Y hay algo a considerar. Si nos vamos, hay que tener en cuenta que nos hemos gastado una cantidad enorme de dinero en construir aeropuertos y en una de las embajadas más grandes del mundo. Queremos que se nos devuelva el dinero que hemos gastado», dijo Trump.

La decisión de matar al general Suleimani, y las represalias que después ha anunciado Teherán, han sumido a la cúpula militar de EE.UU. en un estado de confusión cuya prueba más patente fue la notificación el lunes por error de movimientos de tropas previos a una posible salida definitiva de Irak.

Las fuerzas armadas norteamericanas están convencidas de que Irán responderá a la muerte del general Suleimani con un ataque con drones (aviones no tripulados) contra objetivos militares de EE.UU. en Oriente Próximo, probablemente un comandante o una base con un centro de control de operaciones, según altos funcionarios norteamericanos.

De momento, la Casa Blanca no ha dado detalles de qué ataques inminentes planeaba el general Suleimani, que le llevaron a matarle en Bagdad, ni de una estrategia a medio plazo con respecto a Irán e Irak, un país este último que ha votado a favor de recomendar a las tropas estadounidenses que abandonen el país.

Fue especialmente bochornoso para el Pentágono el envío el lunes de una carta al Gobierno iraquí en la que comunicaba «el reposicionamiento de fuerzas a lo largo de los próximos días y semanas para preparar movimientos posteriores» y afirmaba que «respetamos su decisión soberana de ordenar nuestra salida». El ministro de Defensa, Mark Esper, dijo que la carta fue «un error sin mala intención».

Tal es la tensión actual entre Washington y Teherán que la diplomacia norteamericana le ha negado el visado de entrada al ministro de Exteriores iraní, Mohammed Javad Zarif, para participar en una reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Hasta ahora, EE.UU. había limitado la capacidad de movimiento de mandatarios de regímenes enemigos, como el de Cuba, pero que se recuerde no había denegado visado de entrada.