Irán clama venganza contra EE.UU. en unos funerales masivos por el general Suleimani

0
114



Actualizado:

Guardar

Irán retrocedió en el tiempo y las calles de Teherán vivieron imágenes que no vivían desde 1989, año del funeral de Imán Jomeini, creador de la república islámica. «Cientos de miles de personas», para agencias como AFP o Reuters, «millones», para los medios iraníes, despidieron al general Qassem Suleimani, muerto el viernes en Bagdad en una operación ordenada por Donald Trump.

El rezo en la universidad de Teherán fue dirigido por el Líder Supremo, Alí Jamenei, quien insistió en que preparan una «dura venganza» contra los autores del ataque y advirtió que, pese a la pérdida de Suleimani, «se mantendrá con vigor el camino de la resistencia», recogió la agencia Tasmin.

El presidente, Hasán Rohani; el presidente del Parlamento, Alí Lariyani; el jefe del aparato judicial, Ebrahim Raisi, y el general Ismail Ghaani, sustituto de Suleimani al frente de las Fuerzas Quds, brazo de operaciones en el exterior de la Guardia Revolucionaria, estuvieron presentes en la oración. Ghaani declaró que «los americanos pagarán este martirio con su salida de la región».

Suleimani falleció en la madrugada del viernes en un ataque de un avión no tripulado. El general iraní acababa de aterrizar en Bagdad y en la operación de Estados Unidos murió también el vicepresidente de las Unidades de Movilización Popular de Irak, Abu Mahdi al Muhandis, y otras ocho personas.

Hoy concluirán los funerales con el entierro del cuerpo del general en Kerman, su ciudad natal, pero Oriente Próximo contiene la respiración a la espera de conocer la respuesta de Irán y la reacción posterior de Trump, que amenazó con atacar 52 objetivos iraníes en caso de respuesta de estos.

Hasta el momento, la primera consecuencia de esta decisión del presidente de EE.UU. ha sido la aprobación el domingo de una moción en el Parlamento de Bagdad, que exige la expulsión de las tropas estadounidenses del país y obliga al Gobierno iraquí a comprometerse a hacer público cualquier acuerdo que alcance en el futuro para la presencia de asesores y formadores militares extranjeros.

El asesinato de Suleimani ha logrado unir a todos los partidos chiíes, que son mayoría en la cámara y que permanecían enfrentados hasta ahora, y fortalecer la figura del dimisionario primer ministro, Adil Abdul Mahdi, acorralado por las protestas anticorrupción.

Abdul Mahdi recordó a Donald Trump que «la presencia de Estados Unidos en Irak es una decisión iraquí, como lo es su retirada» y aseguró que su país «no quiere ser parte de ningún conflicto, ni convertirse en un escenario para que otros dos ajusten cuentas».

Preparativos de expulsión

El portavoz del jefe de Gobierno, Abdulkarim Jalaf, confirmó a los medios locales «el inicio de los preparativos del mecanismo para la retirada de las fuerzas extranjeras de territorio iraquí». Este movimiento, al que se opusieron diputados kurdos y suníes, y ante el que Trump reaccionó amenazando con sanciones, dejará a Irán como la gran potencia en solitario en Bagdad. Según Jalaf, «se han restringido los movimientos de la coalición internacional por tierra y aire».

Estados Unidos cuenta con 5.200 militares en el país cuya misión, según el acuerdo de 2014 entre los gobiernos de Bagdad y Washington, era entrenar a la fuerzas locales y combatir al grupo yihadista Daesh.

Estos objetivos nada tienen que ver con la muerte de Suleimani, que era una figura muy próxima al liderazgo político de Bagdad y una pieza clave para las milicias chiíes que combatieron contra el autodenominado Estado Islámico.

La coalición internacional que lideraba Estados Unidos anunció durante el fin de semana la suspensión de todas sus actividades de apoyo y entrenamiento de las tropas iraquíes –en las que participan unos 500 militares españoles– para concentrarse en la protección de sus bases.

Para el analista Joshua Landis, director de Syria Comment, el ataque en Bagdad en el que murió el general Suleimani «no tiene sentido alguno para la política exterior de Estados Unidos porque en lugar de desalentar a Irán, le provoca; empuja a Irak a los brazos de los iraníes; abre las puertas a la expulsión de las tropas; convierte en objetivo a los estadounidenses en países como Irak o Líbano y muestra al mundo que su política está fuera de cualquier ley», según compartió a través de las redes sociales.

Final del pacto nuclear

Otra de las consecuencias del asesinato del general es el enterramiento definitivo del acuerdo nuclear firmado en 2015. Los iraníes, hartos de las sanciones impuestas de forma unilateral por Trump y de la incapacidad de los firmantes europeos para ayudarle a superar los castigos, anunciaron su intención de dejar de respetar los acuerdos alcanzados y de los que ya se habían ido distanciado de forma progresiva.