Estados Unidos condena la «farsa» del chavismo y apoya a Guaidó

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Corresponsal en Washington
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El Gobierno de Estados Unidos dijo este domingo que el voto que se produjo en la Asamblea Nacional de Venezuela no tiene validez alguna y reiteró su apoyo a Juan Guaidó, al que seguirá reconociendo como presidente encargado y legítimo según las provisiones de la Constitución. Desde el punto de vista de la Casa Blanca, el bloqueo de los accesos al Parlamento en Caracas provocó que no hubiera quorum (número de diputados necesario para que el cuerpo deliberante tome ciertos acuerdos) y por tanto la juramentación de Luis Parra como presidente del poder legislativo carece de legitimidad.

Según el subsecretario para América Latina del Departamento de Estado norteamericano, Michael Kozak, «Juan Guaidó sigue siendo presidente encargado según la Constitución» porque «el falso voto en la Asamblea Nacional careció de quorum». Según EE.UU., desde el punto de vista legal no hubo voto. Añade Kozak que «las desesperadas acciones del régimen de Nicolás Maduro, al prevenir por la fuerza que Juan Guaidó y una mayoría de los diputados de la Asamblea accedieran al edificio, convierten toda la votación en una farsa, dada la falta de quorum y el incumplimiento de los mínimos requerimientos constitucionales».

El Gobierno norteamericano reconoció el año pasado a Guaidó como presidente legítimo de Venezuela, y pidió a sus aliados que siguieran su ejemplo, algo que ya ha hecho más de medio centenar de países. Seguidamente, EE.UU. expulsó a los representantes diplomáticos del régimen de Maduro y facilitó que los enviados de Guaidó, todos opositores al chavismo, tomaran el control de la misión diplomática en Washington. Desde entonces, el Gobierno de EE.UU. ha justificado que, ante la dejación de funciones de Maduro por fraude electoral, la Constituión de Venezuela establece que el presidente de la Asamblea Nacional ocupará el cargo de jefe transicional de Gobierno para convocar elecciones.

Pronunciamiento fallido

El chavismo puso en marcha la operación contra Guaidó y el resto de opositores justo cuando la Casa Blanca se halla inmersa en un conflicto sin precedentes con Irán, y después de que la diplomacia norteamericana haya dicho por diversas vías que su prioridad para el cambio de régimen en Venezuela no es el uso de la fuerza armada, sino las sanciones contra los jerarcas del régimen de Maduro.

El 30 de abril varios altos funcionarios norteamericanos, incluido el coordinador para América Latina en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Mauricio Claver-Carone, instigaron un pronunciamiento de los opositores contra Maduro que fracasó por la traición a última hora de varios ministros y del presidente del Tribunal Supremo, Maikel Moreno.

Ayer, la misión diplomática de EE.UU. para Venezuela (con sede en Colombia) pidió a las fuerzas armadas que tomen medidas en Venezuela: «Las fuerzas de seguridad se deben al pueblo, no a un régimen ilegítimo».