Croacia vota por Milanovic y elige el cambio en las elecciones presidenciales

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Zagreb
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El socialdemócrata Zoran Milanovic, primer ministro de Croacia entre 2011 y 2016, ganó las elecciones presidenciales este domingo con la promesa de mover al país en una nueva dirección, más progresista y moderna, que deje atrás la fijación nacionalista en las guerras balcánicas pasadas.

Según el escrutinio del 99,9 % de los votos, Milanovic ha logrado un 53 % de las papeletas emitidas, frente al 47 % de su rival, la actual presidenta, la conservadora Kolinda Grabar-Kitarovic.

«Seremos unidos en nuestras diferencias, poco a poco, sonrisa por sonrisa, nos convertiremos en una nación, pequeña pero resistente y optimista», dijo Milanovic ante sus seguidores en Zagreb.

Prometió que respetará en primer lugar «la letra y el espíritu” de la Constitución de Croacia y destacó que se dirigirá no solo a los croatas sino también a los ciudadanos que no lo son.

El jurista y diplomático de 53 años hizo campaña con el eslogan de una Croacia «normal», lo que en su opinión el país no ha sido hasta ahora, dirigido por un primer ministro y una presidenta conservadores.

Milanovic desea una croacia normal

Esta normalidad significa, según ha explicado, un país sin corrupción, sin discriminación y sin intolerancia, mientras que en la política exterior se debería posicionar «entre los países occidentales progresistas».

Cuando estuvo al frente del Gobierno, Milonovic logró más derechos para la comunidad homosexual, adoptó medidas para ayudar la difícil situación de los ciudadanos endeudados en francos suizos e intentó mejorar la posición de la minoría serbia.

Con sus repetidas frases de que «las guerras han terminado» se refirió a la campaña de Grabar-Kitarovic, que puso hincapié en la guerra patriótica (de independencia, 1991-1995), los veteranos de guerra, la fe católica y la familia tradicional.

La presidente felicita al ganador

Grabar-Kitarovic, por su parte, felicitó a Milanovic por su victoria y en un discurso emotivo destacó que «esto es el estado croata, creado en sangre, mantenido con sangre, y que siga así».

Los mensajes de Milanovic a favor de una nueva normalidad han sido bien acogidos, según los sondeos, sobre todo en la capital, Zagreb, y otras grandes ciudades, en el oeste del país y entre el electorado con mayor formación.

A diferencia de Grabar-Kitarovic, que amenazó a Serbia con bloquear su camino de acceso a la UE, Milanovic ha insistido en que trataría de mejorar las relaciones con sus vecinos, especialmente en lo económico y comercial.

El cargo de presidente en Croacia tiene un mandato de cinco años y es más bien protocolario, pero puede ejercer gran influencia en el país y representa el Estado en el extranjero, como partícipe en la formación de la política exterior.