Los conservadores de Kurz llegan a un acuerdo con Los Verdes para formar gobierno

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Berlín
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Seis minutos ha durado la declaración conjunta entre Sebastian Kurz, líder de los conservadores del ÖVP, y el presidente deLos Verdes Werner Kogler en el palacio de Invierno del Príncipe Eugenio, en Viena minutos antes de las 22 horas. Seis minutos en los que se dan por terminadas las réplicas del ibizagate que remeció a la política austriaca: “siendo honesto”, ha comentado Kurz, “las negociaciones no han sido fáciles, pero tanto nosotros como Los Verdes podremos cumplir nuestras promesas claves de campaña”; Kogler, por su parte, ha dicho que “acerca de la protección medioambiental hemos acordado más de lo que sospechábamos” y que “ecologización y equilibrio social van de la mano”.

Kurz y Kogler presentarán mañana a las cuatro de la tarde el programa de Gobierno que ha terminado de negociarse la noche de hoy, luego de tres meses. El viernes y sábado lo ratificarán ÖVP y verdes, respectivamente, iniciando la andadura del nuevo Ejecutivo conservador-verde la próxima semana. Termina así el terremoto político que provocaron las sospechas de corrupción, las polémicas y los episodios xenófobos de los ultras del FPÖ en el Gobierno y que obligó a Kurz a renunciar a un año y medio de comenzar a dirigir el Ejecutivo en Viena.

Los conservadores ganaron las elecciones anticipadas del pasado 29 de septiembre sin mayoría suficiente –con el 37,5% de los votos– mientras los ecologistas rozaron el 14%: el que fuera el jefe más joven de un Gobierno en la historia del país alpino –con apenas 31 años al ganar las elecciones en 2017–, regresa a la Cancillería de Viena coaligado con un partido ideológicamente muy alejado de sus anteriores socios. Con Kogler como Vicecanciller, todo indica que la climatóloga y líder en las negociaciones, Leonore Gewessler, capitaneará un ministerio clave para Los Verdes en el Ejecutivo que comienza la próxima semana: Medioambiente y Cambio climático.

Kurz rompió en mayo la coalición con la ultraderecha liderada por el xenófobo ex-vicecanciller Heinz-Christian Strache, luego que se publicara un video grabado en Ibiza en 2017 y destapado conjuntamente por los medios alemanes Der Spiegel y Süddeutsche Zeitung: en el marco del conocido como “Ibizagate”, Strache –de 50 años y miembro de grupos de neonazis en su juventud–fue expulsado este mismo diciembre de las filas de su partido y en una rueda de prensa anunciaron querer “cerrar definitivamente el capítulo Strache”.

El político ultra fue filmado en cámara oculta ofreciéndole contratos públicos a cambio de financiamiento para el partido a una mujer que se hacía pasar por sobrina de un oligarca ruso. El escándalo provocó la caída del gobierno de Kurz e hizo que el FPÖ (creado en los años cincuenta por antiguos nazis) perdiera en septiembre pasado casi diez puntos con respecto a la anterior votación de 2017.