Se reconoce a investigador académico de la UDLA

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S i un trabajo se publica en revistas de alto impacto, eso le garantiza que su investigación es leída por un mayor grupo de investigadores y eso también es un aval para su trabajo; pero no queremos que una investigación termine solo en un artículo científico, sino que el resultado tenga utilidad, manifiesta José Miguel Álvarez, docente investigador de la UDLA (Universidad de las Américas).

Álvarez, cubano de 42 años, Ph. D. en Alimentación y Salud, fue incluido en un reciente listado que reúne a los autores científicos más citados del mundo. Este listado se emite cada año por el grupo Web of Science, que se encarga de establecer el 1 % (de cerca de 6200 autores) de los investigadores más citados del mundo en más de 21 áreas del conocimiento, a partir de datos obtenidos de más de 12 millones de artículos publicados en más de 12 000 revistas científicas. Esta es la primera vez que un investigador radicado en el Ecuador, y cuya labor se realiza por completo en el país, logra entrar en este listado que se espera con expectativa, cada año, en el mundo académico.

La labor de Álvarez se centra en las ciencias agrícolas a través de sus investigaciones en compuestos bioactivos presentes en algunos alimentos y sus efectos sobre la salud. En Ecuador ha investigado frutos, legumbres y tubérculos de la región sierra y costa del país, de donde se distinguen los frutos rojos de la región andina como el mortiño y la mora, cuyos compuestos y propiedades han sido relacionados con la prevención de enfermedades cardiovasculares y el cáncer. Indica, además, que analizan las propiedades antinflamatorias, antitumorales y antioxidantes.

Álvarez hizo su Ph. D. en Alimentación y Salud en la Universidad Politécnica delle Marche, en Italia, y dos posdoctorados, uno en la misma universidad italiana y el otro en la Universidad de Sevilla, España. Desde Italia, por recomendación de un colega llegó hace cinco años, primero a la Universidad Nacional de Chimborazo, donde estuvo seis meses, y desde hace cuatro años está en la UDLA, donde es catedrático de la carrera de Ingeniería de Alimentos y director de uno de los grupos de investigación de esa universidad, el de Biotecnología aplicada a la biomedicina, donde trabaja con un equipo multidisciplinario de alrededor de 80 personas, entre bioquímicos, inmunólogos, médicos, etc. “Somos de diferentes nacionalidades y trabajamos con universidades de otros países como España, Italia, Bélgica, Suecia, Suiza; además hacemos cada año dos y tres meses de estancia en investigaciones”, anota el científico.

Álvarez asegura que las investigaciones de la UDLA siempre están vinculadas con resolver situaciones específicas de la sociedad. “Y por lo tanto, una vez que tenemos resultados intentamos socializarlos por varias vías, también damos talleres a diferentes tipos de colectivos y comunidades donde identificamos que eso resultados son importantes”.

En la UDLA hay facultad de Medicina, dice Álvarez y por lo tanto muchos de los resultados de esas investigaciones son transmitidas a los estudiantes. “También sirven de insumo a los ministerios de Educación y Salud para que puedan generar algún tipo de política pública con respecto a potenciar el consumo de un grupo de alimentos o ciertos tipos de estilo de vida de la población”.

La investigación a nivel académico, asegura el científico, es muy importante. “Porque las universidades son las generadoras de conocimientos de todas las sociedades y actualmente eso nos permite que nosotros llevemos al aula no solo lo que está en los textos sino con ejemplos, los resultados de investigaciones; es decir, los conocimientos generados en la propia universidad. Es una relación directa entre la docencia y la investigación científica”.

Álvarez, quien se dedicó por años en Europa al estudio de los frutos rojos, ahora continúa estudiando en el país, con respecto a la mora y al mortiño, sobre los efectos que pueden tener para evitar los factores negativos del envejecimiento o si tienen algún efecto para alargar el tiempo de vida.

En otra tarea en que se encuentra actualmente el docente e investigador de la UDLA es el estudio de la calidad de la miel de la abeja ecuatoriana.

“Yo formo parte de la Comisión Internacional de Miel de Abeja, que es un organismo que se dedica a establecer, a nivel mundial, los parámetros de comercialización de la miel de abeja, y en el Ecuador no se había hecho nada de esto antes, y es un limitante para la exportación; entonces se trabaja directamente con Agrocalidad, que nos ha ayudado con las muestras de cada uno de los apicultores y hemos hecho análisis de las mismas y a partir de ello hay que actualizar con el INEN las normas de calidad para que luego los organismos de control realicen los procedimientos correspondientes, entonces hay una relación academia-industria”, explica el investigador.(I)

En la UDLA no queremos que una investigación termine solo en un artículo científico, sino que el resultado tenga utilidad y por eso socializamos los resultados”.

Los resultados de nuestras investigaciones sirven también de insumo a los ministerios de Educación y Salud para que puedan generar algún tipo de política pública”.

La investigación a nivel académico es muy pero muy importante, porque las universidades son las generadoras de conocimientos de todas las sociedades”.