Paola Pabón: en octubre hubo una manifestación espontánea y popular…

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Quito –

Paola Pabón acudió el jueves a su despacho en la Prefectura de Pichincha portando su grillete electrónico, una vez que se le revocó la prisión preventiva.

Pregunta: La fiscal general Diana Salazar ha dicho que Paola Pabón y Virgilio Hernández no están siendo procesados por un tuit, sino que hay varios elementos contundentes y que los procesados los conocen

Respuesta: Lamento mucho que el proceso sea reservado. (…) No vamos a ser nosotros los que develemos esa información reservada, pero lo que puedo señalar con contundencia es que hasta la fecha no han logrado un solo tuit, un solo video, no han logrado una sola arma en la revisión de las pruebas documentales, materiales que fueron tomadas en los allanamientos. 21 pisos del Gobierno Provincial fueron allanados y 14 domicilios.

Ustedes han dicho que son inocentes de lo que se les acusa, pero entonces, ¿quién cometió el delito que se investiga? Fausto Jarrín señalaba que en este proceso por rebelión puede estar la verdad que el Ecuador está buscando: “saber quiénes cometieron hechos vandálicos y quiénes fueron protagonistas de violencia” en octubre pasado. ¿Están procesando a las personas equivocadas por rebelión?

R.- La premisa de intentar comprender el caso de Hernández, de Pabón y de González desde la justicia no es el adecuado. Yo digo que en este caso hay una persecución política, sino cómo se explica que quienes fueron procesados de forma inicial por los incidentes en la Contraloría, por la obstaculización de servicio público, todos los que fueron arrestados por las jornadas del 1 al 14 de octubre están en libertad. Quienes lideraron las manifestaciones y lo hicieron públicamente y además señalaron que el correismo no conducía las manifestaciones están el libertad y yo me alegro porque no espero para nadie la persecución políticas o la cárcel que hemos vivido estos 72 días. Aquí hay un hecho real: Yofre Poma, Christian González, Virgilio Hernández y Paola Pabón estuvieron presos por ser correístas.

Entonces, por ejemplo, quienes estaban aupando la toma de la Asamblea, la toma de la Contraloría, ¿no están siendo procesados?

R.- Hay procesos que están abiertos, hay reformulación de cargos, pero al igual que todos los ecuatorianos y me incluyo, porque también eso espero para mí y mis compañeros, que exista debido proceso, presunción de inocencia, que exista independencia de funciones. Se han señalado críticas de la FIscalía a la jueza del caso. La FIscalía investiga, pero no juzga. Si la Fiscalía va a investigar y va a juzgar no debería haber jueces.

¿Ven injerencia en la justicia de parte de la Fiscalía al anunciar que analiza acciones ante el fallo de la jueza Patlova Guerra?

R.- Quiero señalar que esto no solamente me está pasando a mi. Mire la destitución del juez Moreira, es inaudito, un juez que señala que recibió presiones políticas y de varias instituciones de la administración de justicia si daba el recurso en favor de la exconsejera Rosa Chalá . Los jueces están diciendo ‘déjennos hacer nuestro trabajo’. No es solamente el caso de Paola Pabón (…) Esto no es sano para la democracia, más allá de la injerencia que puede ser el comunicado de la Fiscalía es que buscan instalar en el Ecuador un estado de terror, que la gente tenga miedo de actuar bajo la Constitución, eso es lo que no podemos permitir que pase en el país.

¿Qué sucedió, según usted, en octubre pasado?

R.- En octubre pasado las decisiones equivocadas del Gobierno Nacional hicieron que la ciudadanía se exprese en las calles. Hubo una manifestación espontánea y popular tomada por la ciudadanía en términos generales, que hubo actores político relevantes, sin duda, y ahí no podemos desconocer el papel del movimiento indígena. La llegada de los indígenas a Quito fue un antes y un después y el Gobierno lo sabe. Pero saben qué es lo más importante, que la ciudadanía los sabe y sabe que aquí hay una persecución política. Con el tema de la corrupción pretendieron decapitar la primera línea del correísmo y ahora están buscando decapitar la segunda línea del correísmo.

Pero no cree que esa protesta social que pudo haber sido legítima, ¿pudo haber sido manipulada por un grupo político? ¿Qué participación tuvo la Revolución Ciudadana (RC) en los hechos de octubre?

R.- Si me pregunta le voy a responder en primera persona, porque además esto lo sabe la FIscalía, la Policía Nacional. Desde el 8 de octubre estuve en mi casa, yo nunca salí. No van a encontrar una sola fotografía a diferencia de otras autoridades locales que motivaron a que funcionarios y recursos del Estado se hagan presentes en las marchas. Eso yo no lo hice. Voy a mostrar esto: volquetas del Municipio de Guayaquil en el Puente de la Unidad Nacional. Tengo la certificación de la empresa que tiene el control de los GPS de los carros de la maquinaria pesada del Gobierno de Pichincha, que dice que nunca salieron de sus lugares de trabajo. ¿Por qué todos los que estuvieron responsabilizados en la provincia de Sucumbíos salieron, menos Yofre Poma? Porque es correísta. ¿Por qué Yakyu Pérez no está siendo procesado, por qué Cinthya VIteri no está siendo procesada? Paola Pabón está presa porque es correísta.

¿De dónde sale la teoría de que la Prefectura de Pichincha sirvió de base para las protestas, de ser el lugar donde se habló de dar medicinas, palos a los manifestantes e incluso el testigo protegido del caso, un funcionario de la Prefectura, señaló que una dirigente gremial de la Prefectura de Pichincha convocó a una asamblea en el “salón de la provincia” para instar a los empleados salgan a marchar y llamó a la protesta?

R.- La prefectura no fue usada por nadie. Le recuerdo que el sindicato y la asociación de trabajadores son autónomos en la posibilidad de generar una postura respecto a sus derechos laborales. Lastimosamente el proceso no puede ser público, pero hasta el momento no tienen un solo documento, un solo elemento, un audio de voz, un arma, un correo electrónico, un mensaje. No existe y por eso señalo hoy más que nunca la convicción de mi inocencia y recalcar que aquí hay dos motivaciones y no nos mintamos: decapitar la segunda línea del correísmo y tomarse la prefectura de Pichincha.

¿Ustedes pedirían que se desclasifique la información oficial para determinar lo que ocurrió en las protestas de octubre pasado, así com lo plantean dirigentes indígenas como Leonidas Iza?

R.- Por supuesto que nos sumaremos a ese pedido. Si hay alguien a quien le interese esclarecer la verdad es a mí, porque esa verdad implica determinar mi inocencia.

¿Los procesos penales que se mantienen abiertos contra varias figuras importantes de la denominada revolución ciudadana ha fracturado al movimiento para las elecciones de 2021?

R.- El temor más grande es enfrentarse con nosotros en las urnas. Estoy convencida y cada vez más convencida a pesar del linchamiento mediático al Gobierno de Rafael Correa, a pesar de haber colocado durante los primeros meses del Gobierno de Lenín Moreno su combate a la corrupción y supuestamente nuestro rol protagónico, no han podido generar esa fricción entre el pueblo y la RC. Yo creo que además durante estos últimos meses existe una mayor comprensión de lo que fue el Gobierno de la RC. Su preocupación es tener que vernos en la papeleta del 2021. Nosotros haremos todo los esfuerzos para presentarnos democráticamente en la urnas del 2021.

¿Retomar el tema político de la organización será una de las prioridades que tendrá una vez recuperó su libertad?

R.- Veo a una Paola con varias tareas. La primera es gobernar Pichincha. Yo tengo una enorme responsabilidad con este pueblo. Soy la primera mujer prefecta en 75 años de conducción de la provincia de Pichincha. Estos días presa, lo confieso, tenía la angustia de no estar con mis seres queridos, pero también la angustia de no ejercer mi cargo. Mi prioridad es trabajar para el pueblo de Pichincha, es ejercer el cargo de prefecta; el segundo es defenderme en libertad, demostrar mi inocencia y sin duda, como lo dije soy una demócrata convencida, creo que este país se merece una mejor suerte, creo que necesitamos dejar el odio, creo que necesitamos construir desde el amor. Me parece que es importante hablar desde las alianzas democráticas, hay mucha gente que está inconforme y que siente que debe haber una nueva conducción, pero necesitamos dejar el odio, necesitamos dejar la confrontación. Por eso mi tercera prioridad es contribuir como un actor más para lograr una coalición que desde la democracia , la ley y el amor enfrente el proceso electoral del 2021.

¿La RC por sí sola no podrá enfrentar por sí sola lo que viene y deberá juntarse para sobrevivir? ¿Ahora la RC está herida de muerte?

R.- Yo creo que estamos más vivos que nunca. Me siento muy segura y con la convicción de que los ataques a los que hemos sido sujetos algunos actores de la RC han develado la estrategia de persecución y la ciudadanía lo siente.

¿Cree que quizá cometieron un error sus coidearias (Gabriela Rivadeneira, Soledad Buendía…) al solicitar protección en la embajada de México en Quito? Virgilio Hernández se entregó él solo a las autoridades, por ejemplo

R.- Yo esperé más de siete días que la Fiscalía llegue a mi casa. Yo ya sabía y estaba esperando mi aprensión en mi domicilio, por eso puedo decir que hubo un uso excesivo de la fuerza en mi detención y eso no se merece ningún ciudadano, menos aún por la fuerza que tiene que garantizar el orden público y la seguridad de los ecuatorianos. Tenemos miedo, claro que tenemos miedo, es normal que tengamos miedo. Cuando circuló el video de mi allanamiento con toda la brutalidad y la fuerza, la gente se asustó y es normal que tengamos miedo y en ese miedo es legítimo que los compañeros hayan tomado la decisión que precautela su seguridad. Como la que más deseo y aspiro que se les pueda entregar y otorgar la calidad de asilados. Yo ya estoy aquí libre, pude pasar la noche buena y el 25 de diciembre con mi familia, mis compañeros no lo han podido hacer y tienen hijo, hijos pequeños. (…) El miedo es normal, lo que no vamos a permitir es que el miedo nos paralice.

La ministra de Gobierno, María Paula Romo, dijo hace pocos días que no le “deja de resultar paradójico que el gran pedido de ustedes sea el respeto de los derechos políticos, de los derechos que tiene una persona elegida por votación popular”, cuando, refiere, son ustedes “investigados por haber intentado irrespetar el periodo para la que fue elegida una dignidad popular”, como el presidente Moreno

R.- El informe de la Asamblea Nacional, donde nosotros no tenemos mayoría, el informe de una Comisión que solamente tuvo la participación de una integrante de la RC señala que hubo persecución política, que no hubo golpe de Estado y señala que no hay grupo armado en el país. Creo que eso responde a las inquietudes que tiene la ministra Romo.

¿Por qué acudir para pedir medidas cautelares a una CIDH que ustedes en su momento desprestigiaron y criticaron, que para ustedes no servía para mucho?

R.- Lamento las declaraciones que como Gobierno hicimos de la CIDH y lo digo sin temor, porque creo que es inaudito que estos años no pasen en blanco. Yo aspiro ser una versión mejorada de los que fuimos como RC y como Gobierno, porque creo que la experiencia nos permite dar pasos hacia adelante. Así que no tengo ninguna dificultad en reconocer el error y además expresar mi gratitud respecto de la decisión unánime, que es ese otro tema que se ha omitido, ha sido una decisión unánime de siete países, porque los miembros de la CIDH no es que son Juan, Pedro y María, son siete Estados que de manera unánime reconocen que hubo persecución política durante las jornadas de octubre; reconocen que hubo un uso excesivo de la fuerza; reconocen que hubo un abuso de la prisión preventiva y solicitan que el Estado garantice los derechos de Christian González, Virgilio Hernández y en el caso de Paola Pabón hacen énfasis de que haga uso de sus derechos políticos.

En su paso por el CRS de Cotopaxi, ¿tuvo quizá algún evento de violencia, una amenaza o agresión? ¿Las medidas cautelares de la CIDH le conminaba al Estado a que tome medidas para garantizar su seguridad pues ustedes solicitaron que se garantice esa seguridad?

R.- Yo estaba en una cárcel de máxima seguridad sin tener sentencia. La primera noche dormí en una celda con 14 detenidas por algunos delitos de alta peligrosidad, dormí en el suelo, sin ninguna cobija. Estuve en el Área de Transitoria en donde viven personas que están en el área de transitoria y no en pabellones porque lideran y representan bandas de crimen organizado en Ecuador. A dos pasos de mi celda se encontraron siete armas cortopunzantes que se elaboraron en menos de tres días, los partes están hechos y la CIDH lo conoce. Cinco días antes de salir de Latacunga hubo una fuga en una celda en la que yo pasaba confinada, una fuga que obviamente pone en riesgo no solo a Paola Pabón, sino a todos los que fuimos parte del Área de Transitoria. Si usted me pregunta si me sentía insegura, claro que me sentía insegura. (I)