Encuentran en una tarjeta de Navidad el mensaje de un preso en China: «Por favor, ayúdennos»

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Madrid
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La cadena de supermercados británica Tesco ha anunciado que ha dejado de vender tarjetas de Navidad de un proveedor chino después de que la prensa informara de que un cliente encontró en una de ellas un mensaje escrito, supuestamente, por presos condenados a trabajos forzosos.

«Somos prisioneros extranjeros en la cárcel de Qingpu de Shanghái, China», dice el mensaje en una tarjeta ilustrada con un gato y que encontró una niña de 6 años, según «The Sunday Times». «Estamos forzados a trabajar contra nuestra voluntad. Por favor, ayúdennos y avisen a [alguna] organización por los Derechos Humanos», añade la nota.

«Nos han sorprendido estas acusaciones e inmediatamente hemos suspendido las provisiones de la fábrica donde se producen estas tarjetas y hemos iniciado una investigación. También hemos retirado las tarjetas de los puntos de venta mientras realizamos la investigación», se ha defendido Tesco.

Tesco, el minorista más grande de Gran Bretaña, dona 300.000 libras cada año de la venta de tarjetas a organizaciones benéficas como British Heart Foundation, Cancer Research UK o Diabetes Uk.

Según «The Sunday Times», en la nota manuscrita los prisioneros piden que se contacte con Peter Humphrey, un experiodista e investigador británico de fraudes.

Humphrey y su esposa estadounidense Yu Yingzeng fueron juzgados y condenados en 2014 por obtener ilegalmente registros privados de ciudadanos chinos y vender la información a clientes, incluido el fabricante GlaxoSmithKline.

La pareja fue deportada de China en junio de 2015 después de que se redujeran sus condenas a prisión.

El mensaje fue encontrado en la tarjeta por una niña de 6 años, Florence Widdicombe, en Londres, según el «Sunday Times».

Humphrey, el hombre mencionado en dicho mensaje, dijo que no conocía las identidades o las nacionalidades de los prisioneros que escribieron la nota, pero «no tiene dudas» de que son prisioneros de la cárcel de Qingpu que lo conocieron antes de su puesta en libertad, en junio de 2015, después de 23 meses encarcelado.

Las tarjetas fueron producidas en la fábrica de impresión Zheijiang Yunguang, que se encuentra a unos 100 kilómetros de la prisión de Qingpu, según Tesco. La compañía imprime tarjetas y libros para empresas farmacéuticas y de alimentos.

Tesco ha intentado contactar con la fábrica a través de dos llamadas telefónicas y con un correo electrónico, pero de momento no ha recibido respuesta.