La restitución de la figura del primer ministro no vaticina cambios políticos para Cuba

0
110


Corresponsal en La Habana
Actualizado:

Guardar

Cuando este viernes, 20 de diciembre, sea nombrado el cargo de Primer Ministro de la República, casi nada habrá cambiado en las políticas de gobierno que han distinguido al régimen de La Habana en sesenta años de apego a la ideología comunista.

Durante dos días sesionará la reunión plenaria de la unicameral Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) para refrendar -históricamente de forma unánime- las propuestas designadas por el presidente de la República, Miguel Díaz-Canel, y del primer secretario del Partido Comunista, el general Raúl Castro.

El cargo de primer ministro, restituido en la última reforma constitucional de finales de 2018, fue abolido en la Carta Magna de 1976 -junto al cargo de presidente de la República- en las reformas constitucionales implementadas bajo la tutela del fallecido dictador Fidel Castro quien había ejercido, precisamente, como primer ministro desde enero de 1959.

Como de costumbre, los medios de prensa bajo control del Partido Comunista no han ofrecido detalles sobre quiénes podrían ser electos para el cargo, aunque varios observadores y analistas políticos se han aventurado en especulaciones ante la incógnita.

Posibles candidatos

La lista de posibles candidatos incluye a Lázaro Expósito Canto; a Ramiro Valdés Menéndez y a Ulises Rosales del Toro. Estos dos últimos, miembros de la llamada «generación histórica» de la revolución comunista.

Roberto Morales Ojeda, exministro de Salud; Inés María Chapman, actual vicepresidenta del Consejo de Ministros; Mercedes López Acea, miembro del Buró Político del Partido Comunista; Marino Murillo, exministro de Economía y el actual titular de este ramo, Alejandro Gil, son otras de las figuras que se especulan para la candidatura.

Estas reconfiguraciones en los poderes políticos, siempre monitoreadas por el Partido Comunista, se articulan en medio de un panorama sumamente complejo para el régimen de la Isla.

El aumento de represiones violentas y persecución de la policía política contra las acciones opositoras, del activismo pro derechos humanos y el ejercicio del periodismo independiente, ha redimensionado las alarmas de organizaciones internacionales que velan por el respeto al derecho a disentir, de opinar, de expresar e informar.

Aumento de la represión

Las represalias incluyen desde condenas de privación de libertad bajo cargos delictivos construidos hasta prohibiciones de viajes al extranjero, golpizas, arrestos domiciliarios, allanamientos de morada y ocupaciones ilegales de bienes materiales, medios de trabajo y efectos personales.

Por otra parte, Cuba atraviesa una de las crisis económicas más profunda de los últimos veinte años, resaltada en el colapso de dos de sus principales fuentes de recurso: la notable disminución de los ingresos del turismo, y de los servicios médicos que el régimen comercializa en medio centenar de naciones extranjeras.

En política exterior el régimen de La Habana intenta también reconfigurar su tablero político que destacó con la celebración de un posible triunfo del Partido Demócrata en vistas a la presidencia de los Estados Unidos en las venideras elecciones.

El director general para Estados Unidos de la cancillería en la Isla, Carlos Fernández de Cossío, declaró en un comunicado que «los candidatos demócratas que aspiran a la Presidencia parecen inclinados, al menos en sus manifestaciones públicas, a retomar el rumbo que inició el Gobierno de Barack Obama [en las relaciones con La Habana] y eso puede ser una señal de esperanza».

Declaraciones inéditas en la trayectoria crítica del régimen contra las administraciones de Washington que nunca antes habían hecho distingos entre los partidos demócratas y republicanos.

El primer ministro tendrá entre sus funciones las de representar al Gobierno de la República, y atender y controlar el desempeño de las actividades de los organismos que integran la administración central del Estado.

Durante las sesiones de la ANPP, también serán designados los cargos de viceprimeros ministros, secretario y el resto de los miembros del Consejo de Ministros.