Los demócratas acusan a Trump de «múltiples delitos» mientras aparecen defecciones en sus filas

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Corresponsal en Nueva York
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El pleno de la Cámara de Representantes de EE.UU. votará mañana si aprueba el «impeachment» o juicio político contra el presidente del país, Donald Trump. El resultado favorable en una cámara baja de mayoría demócrata es tan cierto como que en el Senado, donde se ventilará el juicio, la mayoría de los republicanos evitará la recusación del multimillonario neoyorquino.

En la previa de un día histórico -Trump se convertirá en el tercer presidente en sufrir un «impeachment», tras Andrew Johnson en 1868 y Bill Clinton en 1998- el clima político de EE.UU. se define por una polarización extrema. Ayer, los demócratas de la cámara baja publicaron un informe de 658 páginas en el que explican y detallan los artículos del «impeachment» -algo así como los cargos a los que se enfrentará Trump- que fueron aprobados la semana pasada por el Comité Judicial antes de llegar al pleno: abuso de poder y obstrucción a la labor del Congreso.

El texto asegura que Trump «traicionó a la nación con el abuso de su cargo» y le acusa de «múltiples delitos federales», en los que se incluye el soborno y el fraude. Esos delitos no estaban especificados en los dos artículos del «impeachment», motivado por las presiones de Trump a su homólogo en Ucrania, Volodímir Zelenski: le exigió que investigara a rivales políticos -el ex vicepresidente y favorito a ser su contrincante en la reelección, Joe Biden, y su hijo, Hunter- a cambio de liberar ayuda militar y conceder una visita a la Casa Blanca.

«Considerados de forma conjunta, los artículos aseguran que el presidente Trump ha puesto sus intereses personales y políticos por encima de nuestra seguridad nacional, nuestras elecciones libres y justas y nuestros sistema de equilibrio de poderes», continúa el informe. «Ha participado de un patrón de mala conducta que continuará si no se ataja. Por ello, el presidente Trump debe ser procesado en juicio político y recusado de su cargo».

El informe incluye la visión opuesta al «impeachment», la que sostienen de manera casi unánime los republicanos. La firma Doug Collins, el conservador de más alto rango en el Comité Judicial, en un escrito de disentimiento en el que acusa a los demócratas de impulsar un proceso partidista, basado en «presunciones y rumores» y con el único objetivo de echar a Trump de la Casa Blanca. «Los argumentos no solo son débiles, sino que además bajan los estándares para futuros juicios políticos», critica.

Desde su tribuna de Twitter, Trump dedicó la mañana a compartir mensajes favorables sobre la inconsistencia del «impeachment», al que calificó como «el mayor timo de la historia de la política estadounidense». El presidente de EE.UU. prepara una contraprogamación a la votación en la cámara baja: esa misma noche dará un mitin en Battle Creek, en Michigan, uno de los estados clave que ganó en 2016 -por la mínima- y que serán decisivos en su reelección del año que viene.

Aunque el voto favorable para el «impeachment» es casi inevitable, el asunto ha provocado alguna defección significativa en las filas demócratas. Es el caso de Jeff Van Drew, diputado demócrata por un distrito de New Jersey en el que ganó Trump, que no solo se ha opuesto al juicio político, sino que cambiará de partido. El transfuguismo de Van Drew fue compensado con dos buenas noticias de otros legisladores en peligro: Ben McAdams (Utah) y Joe Cunningham (Carolina del Sur), ambos muy vulnerables a perder su escaño si apoyan el ‘impeachment’, decidieron no saltarse la disciplina de partido y anunciaron que mañana votarán a favor.

Mientras tanto, las encuestas muestran que la opinión pública está tan dividida sobre el «impeachment» como los partidos: el 47% lo apoya, mientras que el 48% se opone, según el último sondeo de NPR, PBS y Marist.