Un senador de EE.UU. pide a los Reyes que se vean con represaliados cubanos

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Corresponsal en Washington
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En el día en que los Reyes de España comenzaron su primera visita de Estado a Cuba, el senador estadounidense Marco Rubio les pidió en una carta que «sostengan un diálogo privado con miembros de la oposición cubana y así puedan escuchar de primera mano las violaciones de derechos humanos y la censura a la que son sometidos a diario».

Rubio, cuyos padres emigraron de Cuba a Estados Unidos tres años antes de la toma de poder de Fidel Castro, representa en el Capitolio al estado de Florida, donde reside la mayor parte del exilio cubano. La carta está fechada el 11 de noviembre.

En su misiva, dirigida al Rey Felipe VI, el senador republicano opina que su viaje a Cuba «le servirá como propaganda de legitimidad a un régimen que le ha abierto las puertas al narco dictador venezolano Nicolás Maduro y a otros elementos extranjeros malignos que a diario socavan los valores democráticos del hemisferio».

Rubio sugiere además a los Reyes que en sus reuniones con el régimen saquen a colación el asunto de la represión de los disidentes. «En particular quiero invitarles a que durante sus reuniones con miembros del régimen de Cuba destaquen los casos de los miembros de la UNPACU [Unión Patriótica de Cuba, una organización disidente cubana], incluyendo a su líder José Daniel Ferrer, quienes llevan más de un mes arbitrariamente secuestrados por el régimen», asegura el senador.

También pide Rubio a los Reyes que pregunten al régimen que preside Miguel Díaz-Canel sobre la explotación de profesionales del sector médico: «A través de las llamadas ‹misiones médicas al extranjero› el régimen cubano ha perfeccionado el arte de la explotación a profesionales cubanos. La realidad es que estas ‹misiones› son un modelo moderno de explotación, el cual enriquece inescrupulosamente los bolsillos del régimen cubano a expensas del trabajo forzoso de los médicos y el personal médico de Cuba».

La carta de Rubio llega una semana después de que un alto diplomático estadounidense, el subsecretario adjunto de Estado para América Latina, Jon Piechowski, dijera en una entrevista a ABC que la visita de los Reyes «para el régimen comunista de La Habana ésta es una oportunidad de montar un espectáculo propagandístico, de fingir una legitimidad que no tiene».

La visita de Estado ha sido planificada por el Gobierno español con motivo del quinto centenario de la fundación La Habana, y se alargará hasta el jueves. Desde mayo, la Casa Blanca ha endurecido el embargo a la isla permitiendo que los juzgados norteamericanos acepten a trámite demandas contra empresas extranjeras —incluidas españolas como Meliá— que hacen negocios con propiedades confiscadas por el régimen durante la revolución.