La reina Isabel aprueba que Boris Johnson suspenda las sesiones del parlamento para impedir que se aplace el ‘brexit’

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La Reina Isabel II de Reino Unido aprobó la solicitud del primer ministro, Boris Johnson, de suspender al parlamento en medio de crisis por brexit.

Esto se sabe luego de que este miércoles se conoció que el gobierno británico suspenderá la sesión parlamentaria hasta el 14 de octubre, dos semanas antes de la fecha del Brexit, una medida calificada como un “ultraje constitucional” que dificultará a los diputados impedir una salida de Reino Unido de la Unión Europea sin acuerdo.

Según medios británicos, el Consejo Privado de la reina anunció en un comunicado que las cámaras del parlamento (la de los comunes y la de los lores) quedarán prorrogadas no antes del 9 de septiembre y no después del 12 de septiembre. Además de que no podrán sesionar antes del 14 de octubre.

Johnson busca con la medida evitar que haya un nuevo aplazamiento del brexit por no llegar a un acuerdo con la Unión Europea, algo que quiere la mayoría del parlamento por los costos que significaría una salida sin un pacto con los 27 países del bloque.

La decisión no fue inesperada, pues la monarca se ha negado firmemente a involucrarse en la política durante su largo reinado. Ella es la jefa de Estado del Reino Unido y es políticamente neutral. Actúa de acuerdo con los consejos de su gobierno en asuntos políticos.

Los legisladores de la oposición sostienen que Johnson quiere limitar la capacidad de los legisladores de presentar propuestas legislativas para impedir un Brexit sin acuerdo. 

Johnson dijo a los legisladores que decidió pedirle a la monarca que ofrezca su discurso, en el que describe la agenda legislativa, el próximo 14 de octubre. Dado que el Parlamento suele quedar suspendido antes de este acto, esta decisión supone que los legisladores de la oposición podrían no tener tiempo suficiente para aprobar leyes que impidan que Gran Bretaña abandone la Unión Europea el próximo 31 de octubre sin un acuerdo negociado.

El anuncio tomó por sorpresa a los diputados, muchos de los cuales están de vacaciones. Muchos reaccionaron furiosos, incluido John Bercow, presidente de la Cámara de los Comunes, que no fue informado con antelación del plan de Johnson.

“Suspender el Parlamento sería una ofensa al proceso democrático y a los derechos de los parlamentarios como representantes electos del pueblo”, dijo. “Seguramente en esta temprana etapa de su mandato, el primer ministro debería buscar establecerse en lugar de socavar sus credenciales democráticas y su compromiso con la democracia parlamentaria”.

La libra esterlina se desplomó tras la noticia y cayó de 1,2300 dólares  a 1,2196 dólares.

Los legisladores de la oposición declararon el martes que trabajarían juntos para tratar de frenar una salida de la Unión Europea sin acuerdo, planteando un desafío legislativo para Johnson y su promesa de completar la salida de la UE el próximo 31 de octubre pase lo que pase.

Unos 160 diputados firmaron una declaración comprometiéndose a “hacer lo que sea necesario” para impedir que Johnson esquive al Parlamento en sus planes. La promesa del primer ministro planteó la perspectiva de un divorcio desordenado, que supondría nuevos aranceles y controles fronterizos entre Gran Bretaña y la UE que afectarían gravemente al comercio.

Johnson dijo a las autoridades comunitarias que no se llegará a un acuerdo sobre la salida de la UE sin la retirada del controvertido lenguaje acerca de las “salvaguardas”, un mecanismo que busca evitar que se reinstale la frontera entre el territorio británico de Irlanda del Norte y la República de Irlanda, socio de la UE. (I)