La impactante imagen de un manifestante hongkonés que recuerda al «hombre del tanque» de Tiananmen

0
60


Actualizado:

El parecido entre las protestas de Hong Kong y las de la plaza de Tiananmen de 1989 no hace más que agudizarse a cada día que pasa. Si el reciente envío de tropas chinas a la vecina ciudad de Shenzen ha hecho despertar los peores temores de analistas y expertos, ahora ha sido la impactante imagen de un manifestante que pide clemencia ante un policía lo que ha vuelto a evidenciar las similitudes entre ambos acontecimientos.

La fotografía, que fue captada durante la última jornada de protestas, este sábado, muestra a un hombre identificado como Anthony, de 42 años, extendiendo los brazos en señal de piedad frente a un oficial que le apunta directamente con su pistola reglamentaria. De acuerdo a los testigos que presenciaron la escena, el hombre suplicó: «¡No abran fuego!» justo después de que los agentes dispararan al aire para dispersar a otros manifestantes. En ese momento, uno de los oficiales golpeó a Anthony en el estómago.

«Todo mi cuerpo estaba temblando. No era miedo lo que sentía, sino el deber de hacer lo correcto», relató Anthony al portal hongkonés Initium Media. Los hechos se produjeron, según la versión que ofreció, cuando trató de convencer a un grupo de manifestantes para que dejaran de atacar con palos y otros objetos a la Policía. En ese preciso momento varios uniformados lanzaron una serie de disparos al aire, lo que instintivamente hizo retroceder a los atacantes. En un acto reflejo, Anthony se plantó con los brazos en cruz frente a los agentes y exclamó: «¡Esto no está bien!», en una estampa que recordó a la del famoso «hombre del tanque» de Tiananmen, cuya identidad no llegó nunca a ser descubierta –al igual que su paradero–.

La versión del manifestante contrasta con la de los medios oficialistas chinos, que aseguran que fue Anthony quien persiguió a los policías para encararse con ellos. «Solo soy un hombre de mediana edad que intentó detener una tragedia. Nada más. Pero si Dios quiere llevarme, estoy seguro de que estará contento con lo que hice», concluyó.