El presidente italiano quiere cerrar hoy la crisis y nombrar a Conte

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RomaActualizado:

Todo indica que el primer ministro dimisionario, Giuseppe Conte, guiará la mayoría parlamentaria de izquierdas que están formando el Movimiento 5 Estrellas (M5E) y el Partido Democrático, a pesar de sus profundos recelos, tensión y desconfianza en las negociaciones, que ayer volvieron a interrumpirse durante 12 horas porque no se desata el nudo gordiano de los nombres que han de ocupar los ministerios. Por ahora solo parece claro el del abogado Giuseppe Conte, a quien el presidente de la República, Sergio Mattarella, después de dos días de consultas con los partidos políticos, puede encargar ya hoy la formación de un nuevo gobierno de coalición entre el PD y el M5E, que contaría además con el apoyo de otras partidos minoritarios del centro y de la izquierda.

El independiente Conte se ha convertido en 15 meses en un líder político a tener en cuenta. Elegido por el M5E para mediar las diferencias entre Luigi Di Maio y Matteo Salvini, y para ser una especie de notario en el contrato que se firmó con la Liga para el Gobierno de coalición populista, tiene un alto consenso popular, en torno al 60%, superior al del ministro del Interior, Matteo Salvini. Está bien visto en el Vaticano, da tranquilidad a los mercados como pudo apreciarse ayer en la Bolsa de Milán y hasta la Casa Blanca se pronunció a su favor. En plena negociación PD-M5E, por sorpresa llegó esta declaración de Donald Trump en Twitter: «Se están poniendo bien las cosas para el primer ministro del Gobierno italiano, el muy respetado Giuseppe Conte. Representó a Italia con fuerza en el G-7. Ama mucho a su país y trabaja bien con Estados Unidos. Es un hombre de gran talento, espero que continúe».

Primera prueba

Aparte de los nombres para los ministerios, en las negociaciones hay sustanciales diferencias sobre programas. Ayer los dos partidos trabajaban en la elaboración de un documento común. Es evidente la diferencia en un problema clave como la inmigración. El ministro del Interior, Matteo Salvini, ha firmado la prohibición de ingreso en aguas territoriales italianas de la nave humanitaria Eleonore, de la ONG alemana Lifeline, con 101 inmigrantes rescatados frente a Libia. La prohibición la han firmado también los ministros de Transportes y Defensa. Pero en contra de la política de «puertos cerrados» de Salvini se oyeron voces de algunos destacados miembros del PD pidiendo que se acabe con esa política inhumana. En este sentido, el PD se propone anular algunas normas de los decretos sobre seguridad de Salvini.

El problema de la inmigración podría ser la prueba de fuego a la que tendrá que hacer frente el Gobierno de Conte. Además del caso Eleonore, ayer mismo se lanzó una alarma por el enésimo naufragio en el Mediterráneo, con decenas de muertos frente a las costas libias. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) informó que hubo 60 supervivientes.