Ecuador exige a los venezolanos un visado que cuesta 50 dólares

0
124


CaracasActualizado:

Una estampida de venezolanos entró este fin de semana en Ecuador a través de la frontera con Colombia, horas antes de que la ley migratoria del Gobierno de Lenín Moreno, exigiera un visado a cada venezolano que desee entrar a territorio ecuatoriano. La nueva medida entró en vigor ayer y, como consecuencia, las autoridades de ese país estimaron que alrededor de 10.000 venezolanos llegaron a Ecuador entre el sábado y el domingo para quedarse y buscar un mejor futuro.

«La afluencia migratoria de venezolanos entre el día sábado y el domingo se espera que sea aproximadamente entre los 9.500 y 10.000 ciudadanos. Es lo que se tiene previsto y lo que estamos constatando», dijo el gobernador de la provincia ecuatoriana de Carchi, Edin Moreno, reseñó la agencia EFE.

El decreto presidencial anunciado el pasado mes de julio entró en vigencia la medianoche del lunes y va dirigido exclusivamente hacia los venezolanos. Esto generó el aumento del flujo de emigrantes a Ecuador, que meses antes se calculaba diariamente en 2.000 venezolanos que llegaban solo mostrando la cédula de identidad por el cruce internacional de Carchi, el principal acceso desde Colombia, con la que se garantizaba una permanencia de 180 días en el país en condición de turistas.

Moreno, junto con una unidad migratoria de Rumichaca, estuvieron supervisando las largas filas de personas que esperaban para formalizar su entrada al país. Las autoridades ecuatorianas estiman que unos 300.000 venezolanos se encuentran ya en su territorio, de los cuales un tercio está de manera irregular.

Ayuda de Colombia

El trámite del visado fue habilitado ayer por la Cancillería ecuatoriana a través de sus consulados virtuales, y costará 50 dólares en gastos de gestión únicamente. Un precio que causa cierta decepción entre los migrantes, entre otras razones porque conseguir ese dinero en Venezuela es muy difícil por la extrema situación de crisis que vive el país.

Ricardo Romero, alcalde de Ipiales, en el departamento de Nariño (suroeste de Colombia), pidió ayuda al gobierno nacional para atender el creciente flujo migratorio de venezolanos que llegan a esa localidad con el objetivo de cruzar hacia Ecuador. «El tamaño de la crisis (…) amerita algunas medidas que permitan inversiones urgentes (…) si a partir de esta noche la crisis se pone de una dimensión inmanejable», dijo la autoridad de Ipiales, reseñó la agencia AFP.

Romero precisó que Ipiales pasó de recibir un promedio de 1.800 personas diarias a 7.000 en las últimas semanas, lo que llevó a declarar el jueves el «estado de calamidad pública» para facilitar el manejo de recursos.

El alcalde manifestó su preocupación por aquellos venezolanos que busquen entrar a Ecuador por trochas o pasos ilegales peligrosos por no tener la visa. «La gente igual busca por dónde meterse y termina en manos de delincuentes».

Proyecciones

La diáspora venezolana podría tomar otras dimensiones, y la causa de ello sigue siendo la misma: la crisis económica, política y social del país sudamericano. En una entrevista a CNN en Español, el presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, dijo que la cifra de inmigrantes podría alcanzar los 8 millones en 2020.

«Se estima, y digo estima porque lamentablemente no tenemos cifras específicas, entre 4,7 millones y 6 millones de venezolanos (que han huído) en este momento. Una estimación bastante amplia pero que podría llegar a 8 millones fácilmente el próximo año si no tomamos correctivos con lo que implica el impacto en la región», dijo Guaidó.

Las estimaciones del líder opositor venezolano coinciden con el Grupo de Lima que pronosticaron que la cifra del éxodo podría duplicarse para el próximo año. Las Naciones Unidas fijó en junio que 4,7 millones de venezolanos han escapado de la crisis que ha golpeado a la nación petrolera desde 2015. La oposición achaca al régimen de Nicolás Maduro la corrupción y un modelo económico desfasado que ha arruinado las arcas públicas del país, mientras que el chavismo acusa a EE.UU. por las sanciones.