Los ministros británicos dejarán de asistir a reuniones de la UE desde el 1 de septiembre

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MadridActualizado:

En un nuevo gesto para reafirmar la determinación del primer ministro Boris Johnson de sacar al Reino Unido de la UE el próximo 31 de octubre, el Ministerio para el Brexit ha anunciado este martes que los ministros y funcionarios británicos dejarán de acudir a partir de septiembre a reuniones de la Unión Europea y solo particparán en aquellas de interés nacional para ese país.

En una nota de prensa, señala que el Gobierno «ha decidido esta semana que desde el 1 de septiembre, los funcionarios y ministros del Reino Unido solo asistirán a las reuniones de la UE donde el Reino Unido tema un interés nacional significativo en el resultado de los debates, como los de seguridad».

Esta decisión, señala la nota, «refleja el hecho de que la salida del Reino Unido de la UE el 31 de octubre está ahora muy cerca y muchos de los debates en las reuniones de la UE serán acerca del futuro de la Unión despúes de que el Reino Unido la haya dejado».

El anuncio se produce en la semana en la que el primer ministro británico se reunirá con la canciller alemana, Angela Merkel (este miércoles), y el presidente de Francia, Emmanuel Macron (el jueves), antes de participar desde el sábado en la cumbre del G-7 en Biarritz. Este martes se ha conocido, además, una carta del propio Boris Johnson dirigida al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, en la que pide a la UE que prescinda de la salvaguarda irlandesa, la llamada «backstop».

Delegación del voto a la presidencia finlandesa

«Como el primer ministro ha prometido en la Cámara de los Comunes en julio -señala el Ministerio del Brexit-, siendo un estado miembro en proceso de salida tien sentido “liberar” a los funcionarios de estas reuniones de la UE para permitirles centrar mejor sus talentos en nuestras inmediatas prioridades nacionales. Esto incluye, como prioridad máxima, trabajar en los prepararitovs para el Brexit el 31 de octubre y en nuestra futura relación con la UE, pero también en poner en marcha nuevos tratados comeciales e impulsar una Gran Bretaña verdaderamente global».

De acuerdo con la nota de prensa, la decisión «no pretende de ninguna forma impedir el funcionamiento de la UE», de modo que el voto británico será «delegado» para no obstrir los asuntos en marcha del resto de los 27 miembros de la Unión.

En este sentido, el Reino Unido ha cedido su voto a Finlandia, que ejerce actualmente la presidencia rotatoria de la UE, con lo que la ausencia británica no bloqueará las decisiones europeas, según el Gobierno británico.