Génova recuerda a los 43 fallecidos del derrumbe del puente de Morandi hace un año

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Génova se ha paralizado para recordar a las 43 víctimas del puente Morandi, que hace un año se derrumbó y constituyó una tragedia nacional que aún no se ha olvidado. A las 11:36, el momento exacto del desplome, la ciudad ha guardado un minuto de silencio, que solo ha sido roto por el sonido de las campanas de las iglesias y el de las sirenas de los barcos atracados en el puerto. A la ceremonia ha asistido el presidente de la República, Sergio Mattarella, acogido con aplausos, el jefe del gobierno y gran parte de los ministros, mientras la delegación del grupo Atlantia y Austostrade, sociedad responsable de la gestión del puente Morandi –delegación invitada por el alcalde de Génova- ha tenido que abandonar la misa a petición de algunos familiares de las víctimas.

Autostrade ha comprado una página en todos los periódicos para publicar una carta abierta en la que escribe: «Somos conscientes y profundamente amargados por la gravedad de los sufrimientos y de los problemas causados a la entera comunidad de Génova por el derrumbe del Puente Morandi». Además de las 43 víctimas mortales, hubo decenas de heridos y cientos de desalojados que han visto su vida marcada para siempre.

«Queremos justicia»

La representante de los parientes de las víctimas, Egle Possetti, ha sido muy crítica con la política y ha pedido justicia: «Nuestros seres queridos han tenido solo una culpa: Estar en aquel preciso instante, en aquel preciso lugar. Esta ha sido su condena a muerte. Y esto, como ciudadanos, no podemos aceptarlo. Pedimos a los representantes de las instituciones una señal concreta para que los ciudadanos puedan sentirse protegidos».

Junto a su grito de dolor, la portavoz de los familiares de las víctimas ha hecho una petición: «Nuestros representantes deben gestionar con la máxima atención los bienes públicos y potenciar la vigilancia, porque son construidos con el sudor de los ciudadanos honestos y no podemos permitirnos que sean estos la causa de la muerte de personas inocentes».

Promesas

El primer ministro, Giuseppe Conte, ha vuelto a hacer promesas a los genoveses: «No os hemos olvidado, el País no olvida el dolor, pero sabe trabajar para renacer. Génova es el símbolo de esta fuerza de ánimo, el símbolo de la voluntad de renacimiento. La reconstrucción ha comenzado. El nuevo puente tendrá que ser transitable en abril del año próximo».

El célebre arquitecto Renzo Piano, genovés, ha proyectado el nuevo puente. Pocos creen en las palabras optimistas de Conte, en particular que en siete meses esté construido el nuevo puente. Muchas promesas se hicieron a Genova hace un año, cuando el gobierno de coalición populista formado por la Liga y el Movimiento 5 Estrellas daba sus primeros pasos. El gobierno, pensando que el cambio que prometían al país sería una marcha triunfal, aprovechó ese escenario de la tragedia para asegurar que la ciudad renacería de inmediato. Pero se ha perdido mucho tiempo. Un año después ni hay renacimiento de Génova, ni cambio en el país, porque el gobierno populista ha fracasado, paralizado por sus continuas luchas internas, y el país está ahora a la espera de un nuevo ejecutivo, tras la crisis abierta por el líder de la Liga, Matteo Salvini.