La Casa Blanca cree que hay irregularidades en la muerte de Epstein

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El Gobierno de Estados Unidos dijo ayer que la muerte del millonario Jeffrey Epstein, acusado de abuso y prostitución de menores, está plagada de irregularidades que deberán ser aclaradas en las tres investigaciones que hay abiertas. «Estoy escandalizado y, francamente, enfadado», dijo ayer en un discurso en Nueva Orleans el fiscal general (ministro de Justicia) William Barr al ser preguntado por el supuesto suicidio, ocurrido el viernes. «Lo que puedo garantizar es que quienes deban rendir cuentas lo harán, porque las víctimas merecen que se haga justicia», añadió.

Anunciaba así el fiscal general que el Ministerio público, que depende de él, mantendrá abierta la investigación sobre la gran trama de trata de blancas que supuestamente tenía lugar en las mansiones de Epstein en Nueva York, Florida y las Islas Vírgenes. La atención de los fiscales se ha centrado ahora sobre la británica Ghislaine Maxwell, de quien sospechan los instructores del caso que conseguía a menores para que fueran explotadas por Epstein, quien aparte de violarlas las ofrecía luego a empresarios, políticos y abogados con el fin de chantajearles, según la acusación.

Epstein amaneció el sábado a las 06.30 ahorcado en una prisión de Nueva York. Había estado solo y sin vigilancia durante horas. No tenía compañero de celda. Se le había retirado el protocolo de prevención de suicidios la semana pasada. Todo esto llevó ayer al fiscal general Barr a quejarse de «graves irregularidades en las instalaciones en las que el señor Epstein estaba preso, que se aclararán tras una investigación». Hay de hecho tres pesquisas en marcha: una del FBI, la policía judicial; otra del inspector general del Ministerio de Justicia, y una tercera de las autoridades de Nueva York.

Aunque el suicidio es la primera causa de muerte de presos en EE.UU., el hecho de que Epstein tuviera contactos en las esferas más elevadas de la política y los negocios del mundo ha provocado todo tipo de teorías conspirativas a las que se ha sumado hasta el presidente Donald Trump, quien el fin de semana compartió mensajes en Twitter sugiriendo que el matrimonio Clinton podría haber tenido algo que ver en su muerte. Tanto Bill Clinton como el propio Trump fueron amigos de Epstein hace más de una década.

Fortuna oculta

La autopsia del fallecido culminó el domingo, pero las autoridades norteamericanas han aplazado la publicación de sus resultados porque necesitan más análisis de los habituales. Un médico contratado por los abogados de Epstein estuvo presente durante el examen anatómico. Al fallecido le sobrevive su único hermano Mark, que heredará su fortuna. Esta la estima la familia en 550 millones de dólares (490 millones de euros), pero las víctimas de Epstein creen que es mucho mayor, escondida en complejos entramados financieros y cuentas opacas en paraísos fiscales para entorpecer el pago de indemnizaciones.

Epstein se enfrentaba a 45 años de prisión como responsable de una gran red de trata de menores. Ya fue a juicio por el mismo caso en 2008, pero entonces la fiscalía aceptó un acuerdo muy generoso por el cual Epstein pasó solo 13 meses en prisión en un régimen de libertad parcial por el cual podía trabajar en una oficina 12 horas al día. Las víctimas siguieron insistiendo en que no se había hecho justicia hasta que la fiscalía reabrió el caso este mismo mes de julio. Inmediatamente después dimitió el ministro de Trabajo de Trump, Alex Acosta, porque él fue el fiscal de Florida que aceptó el acuerdo de 2008 con los abogados de Epstein.

El viernes reveló un amplio dossier con pruebas una de las mujeres que acusaba a Epstein, Virginia Giuffre, quien mantiene que la ofrecieron como mercancía, entre otros, al príncipe Andrés de Inglaterra.