Siguen las muertes en cárcel de Guayaquil

Un nuevo episodio sangriento se dio en el Centro Regional de Privación de Libertad de Guayaquil, adjunto a la Penitenciaría del Litoral. A seis días del asesinato del jefe de la banda de los Cubanos, William Poveda, jornada en la que además unos 20 reos mantuvieran secuestrados por casi cuatro horas a 19 policías, este lunes 17 de junio dos presos fueron asesinados a puñaladas por otro grupo de internos.

Esta vez, el ataque sangriento se dio en el pabellón de mediana seguridad. Sucedió a eso de las 11:30, pero la información preliminar salió de la misma cárcel, desde donde incluso se filtraron videos de cuando un grupo de internos carga a uno de los muertos por un área del reclusorio.

Esos videos habían sido grabados por los reos con sus celulares y difundidos por mensajes y en redes sociales, pese a que en las cárceles está prohibida la tenencia de estos aparatos y la Policía informa de operativos sucesivos de incautación y de la colocación de inhibidores de señal celular.
Tampoco queda claro cómo los internos tenían armas blancas si para acceder al centro de privación de libertad hay dos filtros: uno exterior conformado por militares y el control interior a cargo de policías. Todo en el marco de un estado de excepción para el sistema carcelario del país, vigente desde el pasado 16 de mayo.

Ese decreto fue la base para que se encargara el control interno de las cárceles a la Policía, que cuenta con el mando de coroneles en los cuatro más grandes centros penitenciarios, como el de Guayaquil y donde, desde que rige el estado de excepción, ya han sido asesinados nueve reos, dos de ellos incinerados luego de su muerte.

El ataque de ayer se dio justo cuando decenas de mujeres estaban en el interior del reclusorio, pues era día de visita íntima. Decenas de esas mujeres salían asustadas, despavoridas ayer al mediodía. Una de ellas daba la noticia de primera mano, que vio dos cuerpos tendidos.

Las víctimas son los hermanos Santiago y Jorge Luis Domínguez Quilca, que cumplían sentencias de 20 años por asesinato y extorsión.

Un boletín del Sistema Nacional Penitenciario, difundido casi tres horas después de los hechos, da cuenta de que los atacantes eran seis y están identificados cuatro, supuestos integrantes de la banda de los Chinos. Ellos son Dany L., Elías M., Édison M. y Rafael S., quienes hoy serán sometidos a audiencia de flagrancia, según el fiscal que tomó el caso, Errol Elizalde.

Este ataque deja en evidencia que los reos siguen dominando ciertas áreas de los centros penitenciarios y que entre ellos libran una guerra sangrienta. El ataque del martes pasado, que culminó con la muerte del jefe de la banda de los Cubanos, fue protagonizado por una veintena de presos que, según la esposa de la víctima, pertenecían a la banda de los Choneros.

Estas bandas son dos de las cuatro más fuertes del país y, según algunos presos y funcionarios, están dedicadas al narcotráfico y sicariato, incluso tendrían nexos con carteles mexicanos de la droga.

Control policial
Miembros policiales tienen bajo su responsabilidad el control absoluto del interior de los centros penitenciarios. Ellos dentro de la cárcel Regional no pueden portar armas letales, según sus voceros. Eso ha motivado criterios ciudadanos divididos y el pasado fin de semana se viralizó un video en el que un grupo de reos se burla de los gendarmes. La institución aclaró que esa grabación era del 2015.