El anillo de la NBA puede irse a Toronto

Imparable, estelar, decisivo… la lista de adjetivos podría ser tan larga como sus eternos brazos: Kawhi Leonard destrozó este viernes a los Golden State Warriors y los Toronto Raptors ganaron 105-92 el cuarto encuentro de la Final, para acariciar el primer título de la NBA de su historia.


Los canadienses tuvieron que esperar 25 años para disfrutar de un jugador irrepetible y parece que el pasado quedó atrás de un plumazo mientras el alero conectaba un triple detrás de otro, dejando a los vigentes campeones al borde del abismo.

El Oracle Arena de Oakland también podría haber acogido su último juego luego de que los Warriors vayan a trasladarse la próxima campaña a San Francisco.

Golden State recuperó al escolta Klay Thompson y al poste Kevon Looney pero Leonard fue una fuerza de la naturaleza imparable que acabó con los cimientos de la casa de sus oponentes como un huracán, terminando con 36 puntos y 12 rebotes.

El hispano-congoleño Serge Ibaka fue en esta ocasión su perfecto escudero, dominando las pinturas con 20 tantos, cuatro capturas y dos tapones.

Los Warriors, que buscan su tercer anillo consecutivo y el cuarto en cinco años, tendrán ahora que luchar también con la historia ya que solo se ha remontado un 1-3 en 34 Finales… y fueron precisamente los Cleveland Cavaliers de LeBron James en 2016 contra ellos mismos.