Ecuador Sub 20: Una generación dorada que quiere seguir brillando

Este jueves desde las 13h30, inicia el gran sueño de la Tricolor Sub 20 en el Mundial de Polonia. Los dirigidos por Célico llegan con la corona de ser campeón sudamericano, una gran responsabilidad, pero también un hándicap, para soñar con el título.

Ecuador está en Polonia con una buena razón para creer en grande: por primera vez en cuatro participaciones, llega a la Copa Mundial Sub-20 como campeón sudamericano.

Para su entrenador, Jorge Célico, no es un dato menor. “Hay que aprovechar el respeto que el título genera”, dice el argentino de 57 años, en el cargo desde 2017.

“Me ha pasado de estar del otro lado, y si bien nunca instalé el miedo a mis jugadores, ese respeto es real”.

Aun así, haber ganado una competencia por encima de Argentina, Uruguay o Brasil es solo una parte del desafío, aclara Célico, quien además es Coordinador de Selecciones Juveniles de la FEF.

“Como lo conseguiste en la cancha, ahí debes ratificarlo, partido a partido. Porque, además, en el fútbol los logros duran poco. Si no entiendes eso, estás en problemas”.

Célico, quien dirigió interinamente a la mayor en el cierre de las eliminatorias para la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018, no teme que aquella conquista se le haya subido a la cabeza a sus chicos de la sub-20.

“El grupo es bastante maduro, crecieron en autoestima sin alejarse de la realidad. Saben que el motor para algo importante es la humildad y la entrega”.

Los cimientos del campeón
En lo futbolístico, Célico tiene claro los méritos de su selección. “Es un equipo agresivo, de buen pie, que intenta atacar. Lo táctico debe maximizar esas virtudes”.

En función de lo visto en el Torneo Sudamericano, FIFA.com armó la columna vertebral de Ecuador, y le preguntó al técnico al respecto.

Moisés Ramírez (arquero, Real Sociedad de España)
El dato: mantuvo su arco en cero 5 veces en el clasificatorio. No le marcaron goles en los últimos 298 minutos del hexagonal final.
“Puede ser uno de los mejores en la historia de Ecuador: su capacidad física, agilidad, reflejos y personalidad son muy raros para alguien de solo 18 años. No tiene temor”.

Jackson Porozo (zaguero central, Santos FC)
El dato: resultó el jugador con más intercepciones (32) del clasificatorio; ganó el 69% de sus duelos (40/58) y fue el jugador del Tri con más despejes (59).
“Impresiona su capacidad para el juego aéreo, es rápido y en el uno a uno, muy difícil de pasar. Tiene agresividad de la buena. Con 18 años, ha logrado adoptarse a todo”.

José Cifuentes (mediocampista, América de Quito)
El dato: fue titular en los 9 partidos del Sudamericano, completando 799 de 810 minutos; además, anotó 1 gol y fue capitán 2 veces
“Es un volante mixto, casi un enganche retrasado a la posición de volante central. Deslumbra tanto recuperando balones como dando pases gol”.

Leonardo Campana (delantero, SC Barcelona)
El dato: fue el máximo goleador del Sudamericano con 6 goles; los logró tras rematar 10 veces a portería sobre 18 remates intentados.
“Es un 9 distinto: por técnica y conducción, podría jugar de enlace o extremo. Tiene facilidad para adaptarse a cualquier forma de juego. Los talentosos como él disimulan bien su posición habitual”.

El grupo, los objetivos


“Los tres tienen ADN muy distintos, desde lo futbolístico hasta lo cultural. No puedo señalar a uno como el más difícil, sería irrespetuoso”.

Para preparar cada partido, parte de un concepto clave: “Que los rivales se adapten a nosotros. No significa que podamos modificar ciertas cosas, pero sin cambiar la idea”.

El objetivo, dice sin dudar, “es traernos la Copa del Mundo”.

“En esta profesión todo cuesta, y sería injusto no soñar hasta el final teniendo una oportunidad como esta”.

Y si bien sabe que “será difícil por el alto nivel de juego”, confía en los suyos.

“Nosotros también tenemos un buen nivel. Somos campeones sudamericanos. Es una responsabilidad que debemos defender”.