Detienen a exfabricante de armas chileno a pedidos de Estados Unidos

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Un juez chileno ordenó el arresto domiciliario del exfabricante de armas Carlos Cardoen, cuya extradición solicitó Estados Unidos en marzo tras acusarlo de violar un embargo al vender armas a Irak entre 1984 y 1988, confirmó a la AFP una fuente del Poder Judicial.

El empresario “ya se encuentra detenido en su domicilio”, dijo la fuente, que pidió anonimato, confirmando que se concretó una solicitud de detención con fines de extradición presentada por Estados Unidos el 21 de marzo.

Los abogados de Cardone, Joanna Heskia, Marcia González y Juan Pablo Olmedo, confirmaron esa orden de detención en una declaración pública.

Los letrados explicaron en ese texto que el juez Carlos Aránguiz dio un plazo de dos meses a Estados Unidos para que solicite la extradición de Cardoen y que impuso la medida cautelar de arresto domiciliario al acusado, que la cumplirá en su hacienda en la localidad de Santa Cruz, a 147 km de Santiago. 

La justicia estadounidense requiere al empresario de 76 años -hoy dedicado a la hotelería y a administrar un museo campestre- por haber exportado 130 toneladas de circonio desde Estados Unidos a Chile, que iban a ser utilizadas supuestamente para faenas mineras durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). Pero el verdadero destino del circonio fue la fabricación de bombas de racimo -por las que habría obtenido unos 150 millones de dólares-, las que luego fueron enviadas a Irak cuando éste país se hallaba en guerra con Irán. 

La venta del circonio violó las leyes de exportación de Estados Unidos. Hace 26 años la Interpol lanzó una “alerta roja” para la detención de Cardoen, quien decidió no salir nunca más de Chile.

Sus abogados calificaron el proceso en su contra de “abuso de poder” y anunciaron que pedirán a la justicia chilena “el rechazo al pedido de extradición y el término de la alerta roja”.