Dos recicladores sepultados por deslizamiento en cerro de Bastión Popular

Flor Vargas lloraba al recordar que ella también vivía en una covacha en las faldas del cerro de Bastión Popular, bloque 11, junto a su excónyuge, quien se dedicaba al reciclaje, pero tenía problemas de drogadicción y por eso se separaron.

Esa covacha quedó sepultada con dos personas adentro, cerca del mediodía de este miércoles por un desmoronamiento de tierra provocado por la intensa lluvia que cayó en Guayaquil la noche del martes 12.

La mujer lloraba no solo de pensar que pudo ser ella una de las víctimas, sino porque aseguraba que su exmarido, de 28 años, era uno de los fallecidos, cuyos cuerpos yacían a un costado de la vía Perimetral, en el carril con sentido sur-norte, antes de llegar al sitio conocido como Caraguay Chiquita.

Vargas contó que alrededor de las 09:00 pasó por el sitio del desmoronamiento de tierra y saludó con su exmarido, quien estaba dentro de la covacha con otras tres personas (dos hombres y una mujer).

A dicha emergencia llegaron bomberos de la División de Rescate, uniformados de la Policía Nacional y agentes civiles de la Autoridad de Tránsito Municipal (ATM).

Para las labores de rescate de los cuerpos, los agentes de tránsito cerraron el carril derecho en dirección sur-norte y eso produjo cierta complicación en el tránsito vehicular.

A más de eso, decenas de curiosos que se acercaban a ver la situación e incluso a grabar con sus celulares obstaculizaban el tránsito y por eso los policías les pedían que se ubiquen en el parterre central.

El mayor Jorge Montanero, jefe de la División de Rescate, confirmó que los fallecidos eran de 25 a 30 años.

“Aparentemente son recicladores, había una especie de covacha, donde ellos habitaban y recolectaban los materiales que necesitaban para su diario vivir”, mencionó él.

Víctor Hugo Ordóñez, jefe del distrito de Policía de Pascuales, dijo que según los moradores podía haber más víctimas. Por eso los bomberos siguieron la búsqueda, con canes amaestrados y maquinaria, pero no hallaron más.

A unos metros del deslizamiento había otra covacha donde al parecer se refugian recicladores.

Fuente: El Universo