“Cómo un celular salvó la vida de mi madre”

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Los celulares, que bajan de precio a la vez que mejoran sus capacidades, se están convirtiendo en una herramienta valiosa a la hora de diagnosticar un número creciente de enfermedades en todo el mundo.

La madre del israelí Yonatan Adiri se cayó y perdió momentáneamente el conocimiento mientras viajaba por China.

El diagnóstico inicial aseguró que tenía algunas costillas rotas pero nada más grave. Los médicos se ofrecieron a llevarla a Hong Kong para que recibiese tratamiento.

Pero el padre de Yonatan estaba preocupado. Decidió tomar fotos de las tomografías computarizadas (TC) de las lesiones, y se las mandó por correo electrónico a su hijo.

Yonatan le mostró las imágenes a un médico especialista en traumatología, que se dio cuenta de inmediato de que la mujer tenía un pulmón perforado. El vuelo a Hong Kong podría haberla matado.

“Quién sabe qué hubiera pasado si mi padre no hubiera tomado las fotos”, reflexiona Yonatan.

La experiencia inspiró a Adiri, empresario y ex jefe del departamento de tecnología de Israel con el fallecido presidente Shimon Peres, a explorar cómo los celulares podrían convertirse en una herramienta para los diagnósticos médicos.

El kit y la aplicación para el análisis de orina  de Healthy.io  obtuvo la aprobación de los reguladores de Estados Unidos y Europa.

El resultado fue Healthy.io, una empresa pionera en “selfies médicos”, como a él le gusta llamarla.

El primer producto es un kit de análisis de orina que detecta signos de infección del tracto urinario, diabetes y enfermedades renales.

Las pruebas para detectar infección de orina tradicionales incluyen una varilla de medición especial con 10 pequeñas almohadillas que cambian de color al detectar sustancias como sangre, azúcares o proteínas en la muestra de orina.

En general un médico es capaz de analizar los cambios de color a simple vista, y la aplicación Healthy.io puede hacerlo igualmente bien usando su algoritmo de visión artificial.

Un chatbot llamado Emily informa a través del proceso, paso a paso, utilizando voz, texto y video.

El paciente coloca la varilla medidora en un cartón codificado por colores y luego lo escanea todo con el teléfono. La imagen se envía a la nube para ser analizada y los resultados los recibe directamente el médico.

“No es un dispositivo para aumentar el bienestar, sino que es un dispositivo médico“, explica Adiri, que destaca que el producto fue aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. y por los reguladores de la Unión Europea.

La aplicación para detectar, entre otras enfermedades, infección de orina escanea la varilla y analiza los cambios de color en una tabla.

Dado que la prueba se puede hacer muy fácilmente en casa, Adiri cree que podría ahorrar a los sistemas de salud “cientos de millones de dólares”, ya que necesitarían invertir menos tiempo y podrían tener un diagnóstico temprano de enfermedades que, más adelante, son mucho más costosas de tratar.

La empresa asegura que la aplicación y el kit, que cuestan unos US$13, se han utilizado más de 100.000 veces en todo el mundo. Actualmente la cadena de farmacias Boots está probando el servicio en el Reino Unido, y el Servicio Nacional de Salud británico lo está utilizando para controlar a diabéticos y a pacientes que se sometieron a trasplantes de riñón.

Las principales ventajas de los celulares es que tienen “una gran potencia computacional, una pantalla de alta resolución, excelentes cámaras y, lo que es más importante, está conectado y disponible en todo el mundo“, afirma Andrew Bastawrous, cofundador y director ejecutivo de Peek Vision, una empresa tecnológica pionera en pruebas oculares simples para países en desarrollo.

Bastawrous explica que en el mundo hay aproximadamente 36 millones de personas ciegas, muchas de ellas a causa de enfermedades fácilmente tratables. Un diagnóstico avanzado podría salvar la vista de la mayoría de estas personas.

Pero en las áreas más remotas y pobres del mundo es difícil contar con cierto equipo médico.

La aplicación puede enseñar cómo ve el mundo alguien con mala vista.

La aplicación para pruebas oculares de Peek Vision, que se llama Peek Acuity, funciona de la siguiente manera: en la pantalla del celular aparece una letra E que cambia de tamaño y orientación durante la prueba.

El paciente señala la dirección que cree que la letra está señalando, y la pantalla gira hacia esa misma dirección. La aplicación analiza si la respuesta era correcta o incorrecta. Los resultados de la prueba se almacenan en la nube y se envían al médico capacitado más cercano.

“Nuestra aplicación está diseñada para que casi cualquier persona pueda usarla“, dice Bastawrous, que es académico y cirujano ocular y trabaja en el Centro Internacional de Salud Ocular de la London School of Hygiene and Tropical Medicine.

“Para aprender a usarla se necesitan solo unos minutos, de manera que pueden utilizarla personas no especializadas, incluidos maestros, líderes de las comunidades y trabajadores de salud en general”.

La cámara del celular también puede mostrar cómo ve el mundo la persona examinada, lo que ayuda a los padres a entender por qué su hijo podría necesitar tratamiento, explica Bastawrous.

Hasta el momento, se ha examinado a más de 250.000 personas en Kenia, Botswana e India con la ayuda económica de organizaciones benéficas asociadas y gobiernos. Según Bastawrous, la aplicación es “al menos tan preciso como un examen ocular convencional”, y ya ha obtenido la aprobación clínica en Europa.

Hay muchas otras compañías e investigadores que exploran el potencial de los celulares como herramientas de diagnóstico médico.

Niamh McKenna, de Accenture, asegura que el diagnóstico por celular tiene un “gran potencial”.

Cellscope, por ejemplo, desarrolló una pieza que se adjunta a la cámara del celular y que permite a los padres tomar videos del oído de un niño. Esas imágenes luego las analiza un médico de forma remota.

La idea es que los padres puedan descartar falsas alarmas y ahorrar viajes inútiles al médico.

Algunos equipos de investigación están desarrollando sensores que pueden detectar una gran variedad de enfermedades, desde el VIH hasta el ébola, a partir de una pequeña muestra de sangre. Además, algunos accesorios pueden convertir la cámara del teléfono en un microscopio capaz de examinar los glóbulos rojos en busca de signos de malaria.

“Se han producido algunos avances interesantes en la evolución de los celulares como herramientas de diagnóstico”, afirma Niamh McKenna, líder de salud en la consultora Accenture. “Esto tiene un gran potencial en áreas remotas”.

“Sin embargo, debemos recordar que, en última instancia, los celulares se están desarrollando como tecnología de consumo y no como dispositivos médicos”, añade.

“Tratar de reutilizarlos de esta manera puede llevar a los consumidores a enfrentarse a problemas como la protección de datos”, concluye.

Si finalmente un diagnóstico barato y preciso permite detectar enfermedades tratables y salvar vidas, el celular podría convertirse en el invento más importantede los últimos 20 años.