Messi hace fuerte al Barça ganándole 5 a 0 al Espanyol

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No es el Camp Nou el lugar más tranquilo del mundo en los últimos meses. La moción de censura a la Directiva es el último desafío con el que debe lidiar Messi para imponer el fútbol sobre todas las cosas. Bartomeu juega con las cartas marcadas, porque ahí está el Barça, líder en solitario, con el_Pichichi sumando cinco goles en dos partidos, y liquidando el derbi con una manita convincente. Si además colabora el Madrid dejándose puntos insospechados el culé esboza una sonrisa de oreja a oreja. La pelota manda.

Es cierto que el primero nació, tras un gran pase de Rakitic, en un fuera de juego claro, aunque después hay que resolver como lo hace el 10. Quiebro aquí, amago allá y a la escuadra. En Argentina se tirarán de los pelos.

El Espanyol se quejará con razón de ese 1-0. Aguantó el arreón inicial con sus dos puntas, Gerard y Baptistao, apretando bien arriba. No le dio tiempo a sentirse cómodo. Le llegó el primero en un fogonazo y el segundo, antes del descanso, cuando se atrevió a buscar el empate. Le cogieron a la contra y se acabó lo que se daba. Como en tantas ocasiones, Alba hasta el fondo, pase atrás y Messi, con la derecha, a la jaula.

Nada agradece más un clu b en erupción como el Barça que el sentido común. Aunque reniegue, es lo que aplica Valverde en la sala de Prensa y en las alineaciones. Con_Rakitic, por ejemplo, clave en la superioridad azulgrana del primer tiempo._Pase, corte y llegada. Aunque suponga reservar de momento a Paulinho, un nuevo fichaje.

También aplicó la prudencia con Dembéle, que esperó al segundo acto para debutar. Antes pudieron descontar los pericos, sobre todo por obra de Piatti. Tiró al poste antes del descanso, y desaprovechó un error de Alba tirando un globo fuera en el segundo acto. Y en el intercambio de ocasiones Luis Suárez tuvo opciones para abrir su cuenta. Lo evitó Pau López, inspirado.

Para que entrase Dembélé tuvo que redondear la faena Messi. Después de activar la jugada con un primer toque a Suárez acudió a la segunda línea para cruzar a la red otro servicio atrás de Alba, mucho mejor en área ajena que en la propia. Pichichi en solitario para el 10 y liderato para el Barcelona, en solitario si se despista la Real en_Riazor. Incluso los últimos minutos agrandaron la brecha, con un cabezazo de Piqué, motivado ante el Espanyol desde crío, y la primera asistencia de Dembélé, culminada por Luis Suárez. Al final va a ser verdad eso de que no están tan mal. Mientras Messi conserve el apetito el Camp Nou no pasará hambre.

Redacción Marca

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