Luisa Ortega Díaz, fiscal venezolana destituida, compara a Venezuela con dictadura argentina de los 70

Foto de archivo de EFE

La fiscal general venezolana destituida, Luisa Ortega Díaz, compara en una entrevista publicada este sábado 26 de agosto por la revista alemana “Der Spiegel” los métodos del Gobierno de su país con los de la dictadura militar argentina de la década de los años setenta.

“El Gobierno (venezolano) ha armado a grupos civiles. Éstos aterrorizan a la población sin ser perseguidos judicialmente. Los métodos son los mismos que los del terror en la dictadura militar argentina de los años 70”, señala.

Ortega reconoció que en la actualidad hay “muchos conflictos” en su país, pero evitó referirse sobre la posibilidad de que en Venezuela acabe estallando una guerra civil debido a las crecientes diferencias ente el chavismo y la oposición.

La fiscal general, que abandonó hace una semana Venezuela, afirma que el Gobierno del presidente Nicolás Maduro, su segundo, Diosdado Cabello, y su “camarilla “gobiernan sólo y exclusivamente para servir a sus propios intereses. El pueblo no les interesa; los pobres, tampoco”.

Ortega enfatizó durante la entrevista, que tiene documentos comprometedores que contienen acusaciones serias y demostrables contra Maduro, en los que se apunta que obtuvo dinero público, destinado en un primer momento a la compra de alimentos, a través de una empresa mexicana.

También refiere que la constructora brasileña Odebrecht pagó 100 millones de dólares a familiares de Diosdado Cabello, hombre fuerte de la recién electa Asamblea Nacional Constituyente (ANC), a través de una compañía española.

Cuando la entrevistadora quiso tratar las denuncias de que el Gobierno venezolano pudiera estar involucrado en el narcotráfico, Ortega no dio una respuesta directa y solo dijo que va “paso a paso” y que quiere, en primer lugar, ocuparse de “la corrupción”.

“No quiero disparar toda mi munición a la vez”, asegura.

Además, denuncia que el presidente Maduro ha organizado una campaña de acoso político contra ella y su círculo más próximo: se “nos ha perseguido sistemáticamente a mí, a mi familia y a mis compañeros de trabajo en la fiscalía”, dice.

De hecho, afirma que “desgraciadamente” tampoco se siente segura fuera de Venezuela ya que tiene “informaciones de que se han mandado sicarios a por mí en Colombia”.

También teme por las personas que le han ayudado a salir de su país y por eso evita explicar cómo escapó.

Asimismo, insta a la comunidad internacional a incrementar la presión que ejerce sobre el Gobierno venezolano.

“Muchos venezolanos no tienen dinero para medicamentos, no pueden satisfacer sus necesidades básicas. Eso alienta la criminalidad”, señala Ortega.

Ortega Díaz aún no ha decidido dónde se va a quedar, ya que ha recibido ofertas de asilo de varios países, pero asegura que sí que tiene seguro a qué se va a dedicar: “Voy a seguir luchando por mi país, por la libertad y la democracia”.

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