Adéntrense en los búnkeres de la Segunda Guerra Mundial

©Reto Sterchi

En la época de la Segunda Guerra Mundial, Suiza contaba con unos 8.000 búnkeres y refugios antiaéreos. Eran fortalezas secretas que estaban preparadas en caso de una ofensiva de Adolf Hitler.

En los años de la Guerra Fría el Gobierno suizo invertía recursos en el mantenimiento de los búnkeres existentes y en la construcción de nuevos. A continuación, imágenes únicas de las instalaciones hechas por el fotógrafo Reto Sterchi.

Para finales del siglo XX las autoridades empezaron a desclasificar varios equipamientos militares. En su niñez Sterchi jugaba al lado de un río al pie de los Alpes, donde ya podía distinguir un búnker con una metralleta. Hoy en día, las entradas de muchos de los búnkeres siguen ocultas.

Mientras hacía el servicio militar, Sterchi pasó tres semanas dentro de un búnker. “Uno nunca sabía qué hora era, pero parecía que no importaba”, indicó a la revista ‘National Geographic’. El fotógrafo empezó a estudiar las montañas suizas de forma más profunda en el verano del 2010. Se refiere a su proyecto como “el mito de las montañas suizas”.

“Me di cuenta de que no había ningún proyecto fotográfico sobre los búnkeres, y tuve que ser el primero en hacerlo”, ha confesado. A pesar del hecho de que los refugios fueron desclasificados, era difícil lograr el acceso para fotografiarlos.

Algunos recintos fueron vendidos y reconstruidos como museos, hoteles, queserías o granjas de setas. En otros sitios todo está intacto, como si los militares los hubiesen abandonado apenas hace unos días. A pesar de las diferencias en su tamaño o forma, los búnkeres tienen colores pastel en sus paredes interiores.

Según Sterchi, son así para que la estancia subterránea fuese más llevadera tras semanas o meses de internamiento. “Todo fue construido por razones puramente prácticas”, destaca. “No había ninguna estética en la construcción, pero es muy interesante observarlos”, sostiene.

Redacción RT
Fotografía Reto Sterchi

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